BOLETIN DE PRENSA:

LA COALICION TRINACIONAL Y EL COMITE ESTUDIANTIL METROPOLITANO CRITICAN EL EXAMEN UNICO Y LA PASIVIDAD DEL GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL ANTE LOS LLAMADOS DE LA CDHDF.

Ciudad de México, 21 de junio de 2003

·     El Examen Único en realidad no ofrece un lugar para todos.

·     El Examen Único está favoreciendo la recuperación de la educación privada.

·     Mientras tanto, el GDF ha adoptado una actitud completamente pasiva ante los llamados que le ha hecho la CDHDF para que intervenga para buscar otro procedimiento de admisión al bachillerato que no ponga en entredicho los derechos humanos de los solicitantes.

1.    A pesar de la propaganda oficial de que todos tienen un lugar esperándolos en la educación media superior, este año, como en los anteriores, el Examen Único les negará el ingreso a la educación pública a un número estará entre tres y cuatro mil estudiantes. Casi noventa mil más serán asignados a planteles y especialidades que no les interesan y muchos de ellos también quedarán fuera de la educación pública por la elevada deserción que a partir del Examen Único se ha generado en la C. de México. Cada año desertan de la educación media superior cerca de cien mil jóvenes.

2.    Gracias a que se ha convertido en un mecanismo que expulsa a miles de jóvenes de la educación pública, el Examen Único comienza a tener otro efecto preocupante: el de alentar la recuperación de las escuelas de paga, muchas de ellas de discutible calidad. Decimos recuperación porque a partir de principios de los noventa la educación privada en el Distrito Federal y en el Estado de México había comenzado a disminuir de manera notoria. En 1990 la matrícula privada llegó a representar el 37 por ciento del total de alumnos en la educación media superior en la C. de México. En 1992 ya era sólo el 27 por ciento y para 1998 llegó a su punto más bajo, el 21%. Pero apenas dos años después de iniciado el Examen Único la educación privada interrumpe el drástico descenso y sorprendentemente comienza a recuperarse en el Distrito Federal y también en el Estado de México. En el Distrito Federal para el año 2000 la matrícula privada ya fue del 24 por ciento y estimamos que en el 2001 y 2002 ha alcanzado niveles todavía más altos, cercanos al 30 por ciento. En el Estado de México, cuyos municipios más poblados también participan en el Examen Único, vemos el mismo patrón: de estar a nivel de casi un 28 por ciento en 1990 la educación privada disminuye radicalmente a un 19 por ciento, pero luego del Examen Único comienza a aumentar casi un 28 por ciento disminuye a un 19 por ciento y poco después del Examen Único detiene su caída y comienza a recuperar las proporciones anteriores. No es ninguna casualidad que desde hace años las sedes del Examen Único se hayan convertido en el mejor lugar para difundir la propaganda de escuelas particulares. Estos establecimientos saben bien que la frustración que en muchas familias genera este mecanismo de exclusión y asignación forzosa representa una fuente importante de clientela. Pero con esto, el Examen Único está generando un retroceso social que bien puede calificarse de cruel: lo aquellas familias que tienen los recursos necesarios para pagar educación privada pueden evitar la exclusión y asignación forzosa que impone a sus hijos el examen de un organismo privado como el Ceneval. Pero pagan altas colegiaturas y reciben una educación de muy discutible calidad. Debido a la irresponsable política de la SEP de autorizar planteles al vapor para evitar crear más centros educativos públicos y gratuitos, se crean las condiciones para que la educación pase a ser un fraude para muchas familias. Para la gran mayoría, sin embargo, para quienes son afectados por el Examen Único y no cuentan con los recursos para pagar una mala escuela privada el Examen Único se convierte en una afrenta que genera una profunda desesperanza respecto del país y de sus gobernantes.

3.    Por eso precisamente llama poderosamente la atención que el Gobierno del Distrito Federal, el de la esperanza, haya dejado transcurrir casi un año más sin cumplir con lo que le pidió desde mayo del 2002 la Comisión de Derechos Humanos del DF: que interviniera activamente ante la SEP para comenzar a discutir la posibilidad de un mecanismo distinto de ingreso de los jóvenes a la educación media superior pública. Es cierto que en respuesta a esa solicitud en agosto del 2002 el GDF le solicitó a la SEP la creación de un espacio de discusión para revisar el Examen Único, pero simplemente cumplió con el trámite de manera burocrática: envió la carta y desde entonces se ha desentendido del asunto. A tal punto es evidente esa negligencia que en noviembre del 2002, como se ve en el oficio anexo, nada menos que la Dirección General Jurídica del GDF se ve obligada a solicitarle a las propias autoridades del GDF que informen sobre las gestiones que están realizando para dar cumplimiento a la queja que motivó la intervención de la CDHDF. Pero las autoridades no responden siquiera a su propia Dirección Jurídica. Por eso, como se ve en el oficio anexo, en marzo del 2003 la CDHDF vuelve a insistir ante el GDF y le pide que en un plazo de diez días le presente un informe completo y documentado respecto de las gestiones que se hayan realizado con la finalidad de analizar la problemática de ingreso a la educación media superior. Pero tampoco la Comisión de Derechos Humanos ha obtenido la más mínima respuesta. Exigimos el inicio de una activa serie de gestiones ante la SEP para comenzar a resolver la problemática del Examen Único.

Quisiéramos finalmente ofrecer una información importante a los padres de familia y estudiantes que hoy participan en el Examen de Selección. La decisión de la CDHDF de intervenir en el Examen Único significa un profundo respaldo a aquellas familias cuyos derechos a la educación hayan sido violentados. Pueden acudir a la Comisión y al Gobierno del DF. para que su caso sea considerado como parte de la problemática del Examen Único y resuelto en el marco de un diálogo con la SEP. La Sección Mexicana de la Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública y el Comité Estudiantil Metropolitano consideran imprescindible que la SEP y el GDF actúen de manera inmediata y responsable para buscar alternativas generales y para los casos concretos de inconformidad que se presenten. No sólo los ancianos de la Ciudad tienen derecho a que se les respalde porque han trabajado toda su vida, también tienen ese derecho los jóvenes que quieren educarse para ser ciudadanos productivos, también toda su vida.

Sección Mexicana de la Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública, Comité Estudiantil Metropolitano.

Evolución de la matrícula de la educación media superior privada en el DF. En miles (El porcentaje es respecto del total de inscritos en ese nivel educativo).

Fuente: Anuarios Estadísticos del Distrito Federal, 1991,
1993,1996,1998, 2000, 2001,2002. México, INEGI

Evolución de la matrícula en educación media superior privada en el Estado de México. En miles (El porcentaje es respecto del total de inscritos en ese nivel educativo).

Fuente: Anuarios Estadísticos del Estado de
México, 1992,1997,2002. México, INEGI

+ + + + + + + + + +






BOLETIN DE PRENSA:

DESPUES DE UN AÑO, LA SUBSECRETARIA DE EDUCACION SUPERIOR SIGUE SIN RESPONDER A LA SOLICITUD DEL GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL DE REVISAR LA PROBLEMATICA DEL EXAMEN UNICO.

México, DF, 20 de julio de 2003.

La Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública quiere denunciar que desde el día 7 de agosto del 2002, el Gobierno de López Obrador le hizo una importante solicitud, formal y por escrito al Dr. Julio Rubio Oca, Subsecretario de Educación Superior e Investigación Científica (SESIC) de la SEP. En concreto se le pedía, textualmente, la creación de un espacio conjunto en el cual la SEP y el Gobierno del Distrito Federal podamos analizar esta problemática del ingreso a la educación media superior, buscando el cumplimiento de las disposiciones legales vigentes y el pleno respeto a los derechos de todos los habitantes de la Ciudad. Solicitaba, además, que en este espacio pudieran tener voz los distintos grupos que han demostrado su inconformidad con el Examen Único. (Ver Anexo 1).

Casi doce meses después y a punto ya de darse a conocer los resultados del Examen Único de este año, todavía no se ha dado a conocer respuesta alguna por parte de la SEP. Consideramos que esta tardanza no es casual. Es una muestra de la indiferencia con que los funcionarios de la administración foxista ven los problemas concretos que sufren las familias del país. En el caso del Examen Único, se trata de 250 mil familias que en la Zona Metropolitana están en una preocupada espera por los resultados de un Examen Único aplicado por un organismo privado, el Ceneval. Este decidirá finalmente a qué escuela y a qué futuro serán asignados los jóvenes aspirantes. La tardanza de las autoridades de la SEP es todavía más grave si, además, se tienen en cuenta los siguientes elementos:

Primero, se trata de un asunto directamente relacionado con los derechos humanos de los jóvenes participantes. Esta no es una apreciación nuestra o del GDF, sino de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF). A tal punto que consideró necesario que el GDF y la SEP se abocaran a revisar el procedimiento del Examen Único a fin de que responda a los principios de igualdad y equidad en el ingreso. (Anexo 2).

Segundo, es evidente que el actual procedimiento de Examen Único contiene serias violaciones a uno de los derechos humanos más importantes para un joven: el de poder continuar su educación. El ejemplo más evidente de que este derecho se está violentando es que hasta seis mil estudiantes son excluidos cada año de la posibilidad de continuar sus estudios en la educación pública a pesar de que muchos ya han obtenido el Certificado de Secundaria que es el requisito oficial para continuar sus estudios a un siguiente nivel.

En tercer lugar, los problemas de violación a los derechos humanos del Examen Único han sido reconocidos y denunciados públicamente por el propio GDF. Esto es importante porque significa que también la autoridad educativa local ha manifestado claramente su desacuerdo con la práctica de asignar coercitivamente a más de medio millón de jóvenes en cinco años a escuelas de bachillerato que estos no eligieron como su preferencia. Ha denunciado asimismo la frustración y deserción que esto trae como consecuencia. Utilizando los más fuertes de los términos, la propia titular de la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno del DF la Dra. Raquel Sosa, ha comparado esta política educativa con las prácticas de pasados gobiernos racistas de África del Sur, cuando señala que la del Examen Único es una política explícita de apartheid educativo a la cual es necesario responder con una política de inclusión e integración. (Anexo 3).

Cuarto, finalmente, vuelve más grave la indiferencia del Subsecretario de Educación Superior el hecho de que decenas de miles de jóvenes son asignados a planteles de educación superior en los que válidamente se puede presumir que reciben un trato que no puede menos que calificarse indigno. Estamos aquí mostrando fotografías de los salones de clase del CONALEP donde aparece un aviso cuyo texto apenas requiere comentario.“El plantel es templo del saber. Si destruyes un mesa banco, rompes un cristal, tiras basura y no cooperas, no eres estudiante digno, no mereces nuestro respeto, no tienes ningún valor como persona, no acreditas tu condición humana, no te queremos en nuestra comunidad, no vale la pena hacer nada por ti”. Esta maravillosa concepción educativa bien puede ser una de las explicaciones de la importante deserción que ocurre en las escuelas de carácter técnico.

Demandamos a la SEP la apertura inmediata del espacio de revisión de la problemática del Examen Único para reestablecer en este procedimiento los principios de igualdad y equidad en el ingreso.

Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública, Sección Mexicana.

+ + + + + + + + + +






BOLETIN DE PRENSA:

EL PROXIMO VIERNES SE DARAN A CONOCER LOS RESULTADOS DEL EXAMEN UNICO. ¿CUANTOS QUEDARAN EXCLUIDOS DE LA EDUCACION PUBLICA ESTE AÑO? ¿CUANTOS SE VERAN DESPLAZADOS A OPCIONES QUE NO LES INTERESAN?

México, DF, 27 de julio de 2003.

1. Estimación del número de personas que quedarán excluidas de la educación pública media superior en el Examen Único del año 2003. Es decir, aquellos que obtienen 31 aciertos o menos (<31).

El Examen Único establece como uno de sus criterios para asignar a un lugar en alguna de las instituciones de la Comipems que los aspirantes logren por lo menos 31 aciertos. La Tabla 1 permite constatar que el número de aquellos que quedan excluidos de las escuelas públicas de educación media superior ha venido aumentando paulatinamente con el paso de los años. Aunque hay datos que rompen la cadencia, la Tabla muestra que, a lo largo de siete años, se pasa de 4,100 en 1997 a 6,300 en el 2002. La Comipems defiende esta exclusión diciendo que se trata de jóvenes que no cumplen con el requisito de obtener por lo menos 31 aciertos en el examen del Ceneval. Con base en ese desarrollo y con una llamada a la cautela porque pueden ocurrir situaciones irregulares como la de 1998, en que aparece un número discordante, estimamos que en el 2003 el número de excluidos continuará la tendencia al lento aumento y tendremos entre 6 mil y 6, 500 excluidos.

Tabla 1: Número de aspirantes excluidos de la educación media superior pública, con y sin certificado de secundaria. Serie histórica 1996-2002 y estimación para el 2003 (en miles).


Se supone que este es un criterio académico, que busca incluir a quienes cumplan con un mínimo de preparación para el paso a la educación media superior. Sin embargo, en la misma tabla se muestra que la gran mayoría de aquellos a quienes se impide continuar sus estudios dieron muestra de su capacidad en su propia escuela ya que obtuvieron oportunamente el Certificado de Secundaria legalmente expedido por la SEP. El 75 por ciento o más de los excluidos tiene el Certificado. En realidad se trata de un requisito ilegal y arbitrario que tiene poco que ver con lo académico. Es ilegal porque, a pesar de que hay lugares suficientes para darles cabida, se impide el acceso a la educación pública a jóvenes que ya fueron certificados por la SEP. Arbitrario, porque la COMIPEMS no ha mostrado ninguna documentación o estudio legal o académico que muestre que este requisito (precisamente 31 aciertos y no 22 o 44) representan una frontera definitiva entre quienes pueden o no continuar sus estudios en una institución pública de la ZMCM integrada a la Comipems. Es también arbitrario porque, como ocurrió en 1996-97, la COMIPEMS puede también decidir a voluntad que un año este requisito no es necesario y decidir el año siguiente que es indispensable. La razón de fondo es el deseo de ir estableciendo cada vez mayores restricciones. Así en 1996 no se tenía empacho en confesar en documento oficial de Conclusiones, que por ser esta la primera ocasión en que se convocaba a un concurso de selección con características distintas a los concursos habituales, se decidió aplicar políticas que implicaran un mínimo indispensable de restricciones al acceso a la educación media superior. (p.8) Políticas como la de excluir a un número cada vez mayor de jóvenes de la educación son, entonces, un claro ejemplo de restricciones que no son indispensables. Antes que pensar en una mayor restricción, debería darse una oportunidad a todos estos jóvenes para continuar sus estudios y, en su caso, proporcionarles los apoyos necesarios para reparar cualquier deficiencia que puedan tener.

2. Estimación del número de aquellos que serán desplazados a opciones no deseadas.

Se trata de los aspirantes que habiendo solicitado como primera preferencia un lugar, una escuela o especialidad, resultan asignados a opciones que en realidad no son de su preferencia, aunque las hayan anotado en el listado de su Solicitud. Los jóvenes no tienen más remedio que llenar el listado con opciones que no desean porque de no hacerlo quedarán en situación de CDO (Con Derecho a Otras Opciones) que significa que sólo podrán obtener lugar en aquellos planteles que después de incluir a más de doscientos mil aspirantes, todavía tengan lugares disponibles. Obviamente esos planteles son los que despiertan el menor interés de los aspirantes. Un sistema del Examen Único, pensado desde cómo establecer mayores restricciones, enfrenta así a los jóvenes a un dilema: o escogen ellos mismos opciones que no les interesan o aguardan a que todo mundo haya escogido para luego buscar algo bueno entre lo sobrante. Para muchos, como veremos, la única alternativa a este dilema es no inscribirse o hacerlo y desertar luego.

Como puede verse en la Tabla 2, para el año 2003 nuestra estimación conservadora es que es probable que se rompa el record establecido el año pasado. Porque en el 2002, el Examen Único obtuvo la cifra récord de más de 124 mil desplazados, la cifra más alta de todos los siete años del Concurso. Para el 2003, sin embargo, estimamos que puede llegar a 130 mil y dado el alto número de solicitantes este año, incluso rebasar esa cifra. Lo que esto significa en concreto es que el próximo viernes muchos más padres de familia y estudiantes que en años pasados se encontrarán con que han sido asignados a opciones que no corresponden a sus habilidades e intereses vocacionales.

Tabla 2: Número de desplazados por el Examen Único. Serie histórica y estimación para el 2003 (en miles).

Fuente: Informes de la COMIPEMS y gaceta de los años respectivos.

Nota: Una estimación conservadora es que la demanda continuará en el 2003 con la misma tendencia que en los dos años anteriores, de disminución en el porcentaje de aquellos que logran su opción preferente, respecto de los registrados. Como puede verse en la tabla, en los últimos dos años la tendencia a la disminución ha sido significativa (de 38.7 a 36.9 por ciento), sin embargo se opta por una estimación conservadora, es decir que en el 2003 sólo disminuirá dos décimas. La Gaceta de la Comipems no reporta el número de desplazados. Para obtenerlo es necesario restarle al total de concursantes que obtuvieron un lugar, el número de quienes aparecen como en su primera preferencia (Pág. 2 de la Gaceta). El resultado es el número de desplazados.

3. Estimación del número de desertores de la educación media superior.

Un nivel tan alto de desplazados a opciones no deseadas es algo que tiene un impacto desfavorable en los futuros niveles de deserción de la educación media superior. La frustración de los jóvenes se traduce en un creciente abandono de la educación media superior. Esto es lo que se desprende de la historia que ha tenido la relación entre deserción y Examen Único. En la Tabla 3 es posible ver cómo a partir de la fecha de inicio del Examen Único la deserción en el Distrito Federal tiene un aumento importante y desde entonces no se ha logrado retornar a los niveles previos al inicio de ese procedimiento de asignación coercitiva.

Tabla 3: Deserción en Educación Media Superior en el Distrito Federal. Serie histórica.

Fuente: SEP, Informe de Labores, 2001.

Con una matrícula que ronda los 400 mil estudiantes, una deserción de 24.4 significa que, en promedio, casi cien mil jóvenes (97.6 mil) abandonan la escuela de nivel bachillerato. Una deserción de tales proporciones significa que cada año una cuarta parte de la estudiantes calladamente toma sus libros y cuadernos y deja atrás la escuela. Ante el aumento de jóvenes desplazados que ha traído el Examen Único en el 2002 y el que se espera para el 2003, es posible anticipar que en este próximo ciclo escolar que comienza en agosto, otros 100 mil jóvenes más abandonarán la escuela y se sumarán a los 700 mil que han desertado en estos siete años de Examen Único. Un fenómeno dramático y sumamente grave, para los jóvenes pero también para el tejido social y económico de la Zona Metropolitana. Lo que es un desastre para los derechos humanos de cientos de miles de jóvenes se está convirtiendo rápidamente también en un desastre para el futuro social y económico de la Ciudad. Las autoridades, sin embargo, indiferentes.

4. Finalmente, quisiéramos ofrecer una respuesta a la pregunta que seguramente se harán miles de familias o aspirantes cuando el día de mañana lean o escuchen su reportaje: pero, en concreto, ¿qué podemos hacer? ¿cómo podemos los padres de familia y solicitantes, estudiantes, académicos y sindicatos de la educación contribuir a que las autoridades se hagan responsables de lo que está ocurriendo? No tenemos la solución mágica o fácil, pero hacemos una propuesta concreta a los padres de familia y jóvenes que buscan un lugar dónde estudiar productivamente en la educación media superior pública:

1.    Recordar que la aceptación y firma de la asignación que hace la Gaceta de la Comipems no significa renunciar a alguno de sus derechos humanos y civiles que establecen la Constitución y las leyes mexicanas. Es irrenunciable el derecho a inconformarse, a buscar que se respeten sus derechos humanos si los considera violados, a exponer libremente su queja y demandar que sea resuelta.

2.    Solicitar al GDF que su caso o inconformidad sea integrada como parte de la problemática generada por el Examen Único. La Comisión de Derechos Humanos del DF le ha solicitado al GDF que junto con la SEP revise y resuelva esa problemática, aunque hasta el momento este no ha querido hacerlo. La solicitud debe hacerse directamente ante la Oficina de Atención Ciudadana del GDF (Edificio del GDF, Zócalo, Centro Histórico).

3.    Acudir al GDF el próximo día viernes 1º. de agosto a las doce horas. Ese día integrantes de esta Coalición de trabajadores de la educación y del Comité Estudiantil Metropolitano nos manifestaremos para insistirle al GDF que reactive el cumplimiento de lo que solicita la Comisión de Derechos Humanos del DF y que se inicie de inmediato el procedimiento de revisión de la problemática con los casos que se presenten a partir de ese mismo viernes.

4.    Obtener, también ese mismo día, una copia del oficio en que la Comisión de Derechos Humanos del DF le pide al GDF que junto con la SEP revise la problemática creada por el Examen Único. Con este documento las familias o aspirantes pueden fundamentar el planteamiento de su caso ante el GDF.

Comité Estudiantil Metropolitano
Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública, Sección Mexicana

+ + + + + + + + + +






BOLETIN DE PRENSA:

MITIN FRENTE A LAS OFICINAS DEL GOBIERNO DEL DF

1º. de agosto de 2003

A los jóvenes que viven en la C. de México y en la Zona Metropolitana les ha tocado pagar un precio muy alto en estos últimos años de creciente restricción al derecho a la educación. Y ha sido la Secretaría de Educación Pública del gobierno federal la que se ha convertido en la principal promotora de las restricciones a la educación. Como resultado, hoy, en una de las ciudades más grandes y cosmopolitas del mundo, de los 800 mil jóvenes que tienen entre 15 y 18 años y que en ella viven, la mitad, 400 mil, no están inscritos en escuela alguna. Por otro lado, existen otros 600 mil de entre 19 y 24 años que tampoco están inscritos en alguna institución de educación superior. Sumando ambas cifras, resulta que en el Distrito Federal existe un millón de jóvenes para quienes la educación media superior y superior simplemente no existe.

¿Qué ha hecho en estos años el gobierno federal para aliviar este gravísimo problema? En lugar de crear programas especiales de apoyo a todos estos jóvenes, bibliotecas, clubes, actividades o de ampliar y promover la creación de nuevas instituciones y planteles, de mejorar la preparación en la primaria y secundaria, más bien se ha orientado a establecer nuevas restricciones para el acceso a la educación media superior y superior. Por un lado, ha impulsado a las instituciones de educación superior a coordinarse y establecer el Examen Único, un mecanismo que establece restricciones adicionales para el acceso a la educación media superior. Las ha impulsado a contratar a una asociación civil, el Ceneval, para que organice un procedimiento que en sólo siete años ya ha generado más de 700 mil desplazados y, al mismo tiempo, una de las deserciones más altas del país. Los resultados que aparecen el día de hoy confirman la tendencia: poco más de cien mil quedan desplazados, cuarenta mil quedan eliminados por no cumplir con algún requisito y como en años anteriores, son las mujeres las que ingresan en menor número a la educación media superior. Sin embargo, al mismo tiempo, este procedimiento de exclusión sistematizada ha traído jugosos ingresos para el Ceneval, que con los pagos recibidos por estas evaluaciones acaba de inaugurar sus nuevas instalaciones. Y el Ceneval cuenta con el respaldo del Secretario de Educación que desde hace años ha aceptado ser miembro de la asamblea de asociados de ese organismo privado. Con esto ha involucrado a la SEP en un mecanismo que restringe el acceso a la educación y alienta la comercialización del acceso a la educación pública. Con esto la SEP se ha colocado en una posición que le impide atender de manera imparcial los reclamos y quejas que genera este procedimiento. Su pertenencia como miembro del Ceneval lo ha vuelto claramente juez y parte.

Por otro lado, a nivel superior, es evidente que la SEP no ha impulsado la ampliación de la educación superior: la última universidad federal que se ha creado en la Ciudad de México es la Universidad Autónoma Metropolitana y esta data de hace treinta años. Al mismo tiempo, la SEP expresamente pide a las instituciones no aumentar su matrícula. El actual Subsecretario de Educación Superior, ex-rector de la UAM, desde la ANUIES ha sido el impulsor de un plan de desarrollo de la educación superior que ya establece expresamente lo que de años atrás se venía haciendo: que todas las instituciones de educación superior, principalmente las públicas, deberán establecer límites a la matrícula escolarizada (La Educación Superior en el siglo XXI. Líneas estratégicas de desarrollo. ANUIES. Pág. 198).

La restricción de la educación pública ha tenido el propósito de favorecer a la educación privada. Esto aparece muy claro en la Ciudad de México: mientras que las tres instituciones públicas más grandes de educación superior, la UNAM, el IPN y la UAM, en los últimos diez años sólo aumentaron su matrícula de licenciatura en 13 mil lugares, la educación privada aumentó su matrícula en casi 50 mil (47.4 mil) (Anexo). El aumento de 13 mil lugares en las instituciones públicas recayó fundamentalmente en el IPN, que de 1991 al 2001 pasó de 54 mil setecientos a 71 mil trescientos estudiantes. Aunque, a nivel bachillerato, el IPN redujo su matrícula de 26 mil a poco más de 18 mil lugares. La UNAM, por el contrario, a pesar de que tenía 82 mil lugares en 1991 y que había venido creciendo de manera sostenida, en el 2001 redujo su matrícula a 79 mil. La UAM es el caso de menor crecimiento: a lo largo de diez años apenas pasó de 40 mil setecientos estudiantes a 41 mil cien. Un aumento de cuatrocientos estudiantes en toda una década (Anuarios Estadísticos del Distrito Federal, INEGI, años 1993 y 2002). Ante este panorama resulta absurdo que se plantee que el elevado rechazo de los jóvenes de la educación pública se debe a que no saben escoger carrera. Simplemente no hay lugares suficientes, y las cifras muestran que apenas hay la voluntad de crearlos. En una situación como esta, la evaluación se vuelve inevitablemente un instrumento al servicio de la exclusión y una industria cuya prosperidad económica se construye con base en la esperanza inútil de cientos de miles.

Ante este panorama, hemos sostenido repetidamente que el Gobierno del Distrito Federal no puede permanecer indiferente. Tiene una profunda responsabilidad política y moral con los jóvenes de la Ciudad de México, y con sus familias. Porque son los ciudadanos a los que se debe. Y es una responsabilidad que de ninguna manera se ha resuelto con la creación de las prepas o la Universidad de la Ciudad de México, que tienen una muy escasa capacidad.

El GDF tiene la responsabilidad ineludible de alzar la voz ante la aplicación de políticas educativas en la Ciudad de México que de manera evidente atentan contra el derecho a la educación de los jóvenes de la ciudad. Son políticas que, además, impiden la creación de un sustrato de conocimiento capaz de impulsar el desarrollo de la ciudad y asegurar su viabilidad política y social. La Ciudad no tiene futuro -ni seguridad, ni empleos- si este no existe para sus jóvenes.

La responsabilidad del GDF también está fundada en la petición que expresamente le ha hecho la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, en el sentido de que intervenga para que se respeten los derechos humanos en el proceso de ingreso a la educación media superior y superior (Oficio 05112, 13 marzo 2002). Y está fundada también en la obligación de cumplir con la Ley. El artículo 14 de la Ley General de Educación que corresponde a las autoridades locales la obligación de vigilar, de manera concurrente con las federales, que se cumpla la legislación educativa. Esta legislación incluye vigilar que se cumpla el artículo 2 y el 32 de dicha Ley que señala que las autoridades establecerán medidas tendientes a establecer condiciones que permitan el ejercicio pleno del derecho a la educación de cada individuo. La CDHDF, además, fundamenta su petición al GDF, con base en la Ley de Educación del DF que señala que al GDF le corresponde intervenir para proponer soluciones que atiendan a las necesidades de la Ciudad de México y respondan a los principios de igualdad y equidad en el ingreso a la educación superior (Art.76).

A la SEP le demandamos la resolución inmediata de todos los casos de inconformidad producto del Examen Único y de la restricción al acceso a la educación superior. Al GDF, le demandamos que cumpla con su responsabilidad y con la obligación legal de vigilar que se cumplan los derechos humanos de sus ciudadanos.

Comité Estudiantil Metropolitano
Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública

ANEXO: Evolución de la Matricula de Licenciatura en la Ciudad de México. (En miles)

Fuente: Anuario Estadístico del Distrito Federal 1993, 1996, 1998, 2000, 2001, 2002. México, INEGI. En otras se incluye también a la matrícula de la Normal y de la UPN, pero en ambas esta es reducida (1.5 y 2.5 miles respectivamente) y el Anuario no la reporta de manera específica.

+ + + + + + + + + +






BOLETIN DE PRENSA:

RESULTADOS DE LA REUNION CON AUTORIDADES DEL GDF

1º. de agosto de 2003.

·     Intervendrá el Gobierno del DF en la búsqueda de soluciones a las inconformidades por el Examen Único: Martí Batres, Secretario de Gobierno de la Ciudad de México.

·     La intervención del GDF coincide con el anuncio de la primera víctima mortal del Examen Único: una jovencita de 16 años se suicida al conocer sus resultados en la Gaceta de la Comipems-Ceneval

1.    Durante la manifestación que realizaron el Comité Estudiantil Metropolitano y la Coalición en Defensa de la Educación Pública hoy al mediodía frente a las oficinas del Gobierno en el Zócalo, el Secretario de Gobierno, Martí Batres se reunió con los inconformes y, después de un detallado intercambio, se manifestó de manera enfática en tres puntos principales: 1) el GDF está muy preocupado por la situación generada por el Examen Único y del rechazo de aspirantes a la educación superior y tiene un gran interés en contribuir a resolver esta problemática. 2) El GDF se compromete a buscar el establecimiento de un espacio de discusión con la participación de la SEP del Gobierno Federal y los inconformes con los resultados, a fin de resolver los casos concretos que se presenten e iniciar, a partir de ese espacio, una discusión a mediano plazo donde se analice la situación del acceso a la educación media superior y superior, y alternativas a los mecanismos actualmente existentes. 3) Se pretende que este espacio de discusión comience a funcionar a partir del inicio de la próxima semana.

Comentario: la postura que asume el GDF evidentemente representa un paso adelante y una respuesta a la obligación que tiene todo gobierno local de buscar defender los derechos de los habitantes de la ciudad a quien sirve.

2.    Según reporta la prensa vespertina, profundamente frustrada por lo que encontró en la búsqueda de sus resultados del Examen Único, la jovencita de dieciséis años Karina Gaytán González, en un desafortunado arranque decidió quitarse la vida. De esta manera, además de los cientos de miles de destinos frustrados, de la ausencia de destino y la negación de toda esperanza que genera el Examen Único, ahora a este se le puede atribuir formalmente su primera víctima conocida. Ya varios analistas de la educación superior habían advertido anteriormente de las consecuencias de establecer un corte tan drástico y profundo en el destino de los jóvenes en una edad tan frágil e importante para la autoestima como la adolescencia; sus advertencias asumen ahora una ominosa expresión concreta. Ricardo García López (El negro panorama de la juventud mexicana: cuáles años maravillosos) y Elia Baltasar (Suicidio: cuando la vida no vale nada) han dado la voz de alarma. Esta última, por ejemplo, apenas hace unos días (27 de julio 2003, Milenio) advertía preocupada sobre el hecho de que en México el suicidio tenía una tasa de aumento de 60 por ciento, mucho mayor que en Rusia, que tiene 4.5 por ciento, Brasil con 13 por ciento y la India con 54 por ciento.

En Japón, un examen similar al Examen Único, pero para el ingreso a la educación superior, debió ser cancelado precisamente por los suicidios que comenzaron a darse entre los jóvenes que fracasaban en su intento por ingresar a una institución. No es de esperarse que las autoridades educativas de la administración foxista tengan la misma sensibilidad que los funcionarios japoneses, así que es razonable hacer la pregunta de cuántas muertes de jóvenes serán necesarias para que aquí estas comiencen a pensar que, después de todo, sí hay algo terriblemente mal en este tipo de procedimiento. En Japón, como en Estados Unidos y otras naciones, una y otra vez se ha advertido de las consecuencias dramáticas que puede tener para los jóvenes un examen tipo guillotina, es decir, donde en un breve momento se decide todo el futuro escolar y humano de cientos de miles de jovencitas y jovencitos. El Examen Único, de hecho, hace pender de 128 opciones y de dos o tres horas, todo el futuro del joven, cuando sería preferible optar por un proceso a largo plazo y gradual de evaluación. Es decir, precisamente lo que se debe hacer a lo largo de tres años de secundaria. Incluso quienes en Estados Unidos mercantilizan de manera masiva con este tipo de exámenes, como el College Board, no dudan en advertir que debe evitarse el uso del número de aciertos como la única base para tomar decisiones importantes que afecten la vida de los individuos.

Comité Estudiantil Metropolitano.
Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública.

+ + + + + + + + + +






BOLETIN DE PRENSA:

SE AGRAVA LA CRISIS EN EL INGRESO A LA EDUCACION SUPERIOR Y MEDIA SUPERIOR

10 de agosto de 2003

·     Contradicciones de las autoridades de la SEP: al mismo tiempo se rechaza y acepta que hay relación entre suicidio y Examen Único.

·     Tanto la SEP como el Gobierno del Distrito Federal fallan en su responsabilidad ante el dramático agravamiento de la crisis que significan esas muertes.

·     Falsa solución, la que se propone a los jóvenes rechazados de nivel superior.

1.    En este año del 2003 volvió a hacer crisis el proceso de ingreso a la educación superior y media superior. Y es una crisis con expresiones todavía más profundas y dramáticas que en años anteriores. El domingo 27 de julio, por ejemplo, anticipábamos que el número de desplazados por el Examen Único sería el más alto de toda su historia, por encima de los 131 mil. No nos equivocamos, e incluso nos quedamos cortos en nuestra estimación: el número de desplazados llegó este año a la insólita cifra de 138 mil.

Pero el ejemplo más palpable de la crisis en el ingreso a la educación postsecundaria es el surgimiento de un nuevo y terrible fenómeno en la Ciudad de México, una nueva faceta de las atormentadas condiciones en que viven nuestros jóvenes y que coloquialmente ya ha recibido el ominoso nombre de“las muertas del Examen Único”. Desde hace años hemos venido señalando que las mujeres jóvenes se encuentran en una posición especialmente vulnerable ante este Examen. La secundaria es un período especialmente difícil para las niñas, es donde deben construir su identidad en el contexto de una sociedad machista, que ofrece pocos modelos femeninos autosuficientes dentro y fuera de la escuela. Y es precisamente en ese momento que se las obliga a someterse a un examen que por ser de opción múltiple reduce de manera importante las probabilidades de la joven de obtener un puntaje que corresponda a sus capacidades. Los datos estadísticos así lo muestran una y otra vez(Anexo).

Por otro lado, los suicidios no son un evento aislado. Son la punta del iceberg de un fenómeno más amplio e igualmente preocupante: la manera como iniciativas como el Examen Único están contribuyendo a crear condiciones de depresión y ausencia de futuro para un número cada vez mayor de jóvenes. Los cien mil que desertarán este próximo año escolar, los 138 mil que hoy están siendo asignados a escuelas que les interesan poco, los 4 mil que este año quedan totalmente fuera, todos ellos ahora se suman a los más de 700 mil desplazados y desertores de años anteriores. ¿No estamos construyendo una masa rechazada como fundamento de nuestra Zona Metropolitana? ¿De dónde -preguntamos- van a generar ellos solos procesos que les digan con toda certidumbre que son valiosos y que el país y sus familias los necesitan? ¿Cómo si los estamos rechazando y diciendo que no valen, o los enviamos a escuelas que los tratan como basura?

En la medida en que siga este procedimiento de exclusión y desplazamiento, desafortunadamente es necesario advertir sobre la posibilidad de que el próximo año haya más muertes. Que se repita lo ocurrido en otros países, y se convierta en un fenómeno cíclico y ya permanente. Reiteramos que un examen de todo o nada, que hace depender de dos o tres horas todo el futuro (UNAM o CONALEP), que es inapelable y que está sesgado en contra las mujeres y de aquellos de familias pobres, representa una presión demasiado fuerte para los jovencitos. Desde hace ocho años hemos advertido a la SEP que los mismos encargados de manufacturar y aplicar los exámenes de opción múltiple en Estados Unidos han advertido que debe evitarse el uso del número de aciertos como la única base para tomar decisiones importantes que afecten la vida de los individuos (College Board, Guidelines, 1988). Igual recomendación ha hecho la Asociación Americana de Investigación Educativa (AERA), el Consejo Nacional de Investigación (NRC) de Estados Unidos, la Asociación Americana de Psicólogos y, también, la Federación Americana de Maestros, organización esta última que agrupa a cientos de miles de profesores de todo el país.

2.    Cualquiera de los datos anteriores debería ser una buena razón para que una autoridad responsable declarara de inmediato que va a abrir un proceso de revisión y análisis, público y amplio, para analizar hasta qué punto y cómo el Examen Único y los exámenes de selección están generando situaciones límite en los jóvenes. Estaría dando así un ejemplo de una autoridad a la que realmente le importan estas muertes, quiere descartar cualquier remota posibilidad de que estén vinculadas al Examen Único y no quiere que se repitan. Sin embargo, el Secretario Tamez decidió más bien recurrir a la tradición de la vieja política mexicana: negarlo todo, descartar de antemano, sin análisis detenido y de manera absoluta cualquier vinculación. Ante una posición tan cerrada, resulta contrastante la postura que asume su subordinado, el Director de Bachilleratos de la SEP, que sin querer, admite textualmente que sí hay tal relación, pues los resultados en la Gaceta fueron, dice, la gota que derramó el vaso y la que condujo al suicidio.

Muchos jóvenes de clases populares viven una situación de vaso a punto de llenarse: son ya veinte años de crisis, no hay empleos, no hay una preocupación social por ellos (salvo para criminalizarlos) y para la mayoría tampoco hay posibilidades claras de ingreso a una institución que ofrezca verdaderas perspectivas. El vaso se desborda en deserción, vandalismo, criminalidad, drogadicción y, también ahora, en suicidios. Agregar una última gota puede tal vez parecerle pequeño a la SEP, pero en este contexto tan crítico resulta una gran irresponsabilidad. Porque aunque así sea mínimamente, cualquier contribución a la pérdida de vidas (y no sólo por suicidio) debería evitarse cuidadosamente por la SEP. Y debería más bien buscar mecanismos para aminorar lo más posible la situación al filo del precipicio que viven muchos jóvenes. Sobre todo cuando, como dicen los organizadores del Examen, deliberadamente se aplican políticas de exclusión, ya que sólo el primer año se tuvieron ciertas consideraciones para no excluir injustamente. Dice la Comipems en 1996: por ser esta la primera ocasión, se decidió aplicar políticas que implicaran un mínimo indispensable de restricciones al acceso a la educación media superior. En los casos de incertidumbre, se prefirió incluir a más aspirantes, antes que excluir indebidamente a algunos de ellos. (Conclusiones Concurso de Selección, 1996, p.8). ¿Por qué no, por lo menos, continuar con esta política? ¿Por qué no revisar todas las políticas del Examen si se acepta que mínimamente, así sea con una gota de agua, efectivamente contribuyó a esa muerte y puede contribuir a otras? ¿No es motivo suficiente? Una revisión podría generar otras muchas propuestas y alternativas.

Las autoridades del GDF, por su parte, han preferido hacer un llamado a las familias a que cuiden a sus hijos, a que hablen con ellos. Así lo señalaron tanto el Secretario de Gobierno como el Procurador. Pero eso significa decirles a los padres que sobre todo han sido ellos los que han fallado. Pero la verdad es que sin que se les preguntara siquiera a los padres de familia, existen hoy en la Ciudad de México decisiones de política de selección y filtro educativo que están contribuyendo a poner contra la pared a muchos de sus hijos. En lugar de pedirles a las familias que sean ellas las que resuelvan un problema que está totalmente fuera de su alcance, a las autoridades del DF les corresponde salir en defensa de los jóvenes en contra de políticas que ellos mismos no han dudado en calificar como un apartheid. Le corresponde al GDF demandarle enérgicamente al gobierno federal que en la Ciudad de México aplique políticas que contribuyan a mejorar la situación educativa de los jóvenes y no a empeorarla. El GDF cumpliría así con lo que desde hace más de un año le ha pedido la Comisión de Derechos Humanos del DF: que intervenga ante las instituciones y la SEP para que se respeten los derechos de los jóvenes. Ante la muerte de estas jóvenes, la omisión y tardanza del GDF, se vuelven todavía más graves.

3.    Finalmente, es necesario señalar, como verdadera, una salida falsa la que ofrece la SEP a los jóvenes rechazados de la educación superior. Cuando su titular habla de que en estos últimos años se han creado más de una decena de instituciones de educación superior no aclara que se trata fundamentalmente de universidades tecnológicas, instituciones con carreras cortas de dos años de duración diseñadas en consulta directa con grupos de empresas, mismas que supuestamente habrán de contratar a los egresados. Sin embargo, aunque en los últimos diez años se han creado 65 de estas instituciones sus resultados son sumamente discutibles. Hace un par de días el director del plantel en Netzahualcóyotl señalaba en desplegado en un diario capitalino que sólo el 60 por ciento de sus egresados obtenía un empleo después de seis meses de búsqueda. Esto es muy bajo si se le compara con instituciones como la UAM, donde los datos más recientes muestran que el 90 por ciento de los egresados ya está trabajando al terminar sus estudios, y la mayor parte en su área profesional. Estos datos, además, arrojan una sombra de duda sobre la recomendación que hiciera el propio presidente Fox en el sentido de que para que los jóvenes obtengan fácilmente un empleo es necesario vincular las instituciones a las empresas. Esto se cumple en las tecnológicas, donde son los empresarios quienes diseñan los planes de estudio y forman parte del Consejo Directivo. Sin embargo, en general, siguen prefiriendo dar empleo a los egresados de las universidades tipo UAM, UNAM, IPN.

Un reciente estudio de Villa Lever y Flores Crespo (Las universidades tecnológicas mexicanas en el espejo de los institutos universitarios de tecnología franceses en Revista Mexicana de Investigación Educativa Vol. VII, número 14, enero-abril 2002) muestra que a nivel nacional el empleo de los egresados es del 63 por ciento, pero con un sueldo promedio de 3 mil 200 pesos. Se trata, añadiríamos nosotros, de empleos con un techo salarial muy cercano. La deserción en estas instituciones tampoco es despreciable, pues va desde un tolerable 4 por ciento hasta un 29 por ciento anual, dependiendo de instituciones. Además, señala el estudio, que se trata de un modelo que aún en los países desarrollados es visto con ambigüedad por parte de los empleadores, pues no ven con claridad las ventajas de emplear a sus egresados. En México la desconfianza parece ser también de los jóvenes. En 1991 había tres de estas instituciones y su alumnado total sumaba 426; diez años más tarde (en 2001) ya eran 44 las instituciones de este tipo pero su matrícula seguía siendo sumamente baja: 823 alumnos por institución en promedio. (Ibidem). Compárese esto con el éxito que tiene una sola institución universitaria de modelo muy distinto, como la UAM, que en el mismo lapso (diez años) pasó de 3 mil a 33 mil estudiantes.

Es decir, lo menos que se puede decir es que lo que ofrece el Secretario Tamez a los jóvenes rechazados de la ZMCM y del país, es una propuesta educativa cuya conveniencia no está clara ni para los empleadores, ni para los jóvenes. Pese a las cifras y pese a la experiencia francesa, sólo la SEP cree a pie juntillas que algún día habrá decenas de miles de ofertas de empleo para este tipo de egresados. Con base en esta persuasión la SEP-ANUIES ya ha establecido una directriz que pocos padres de familia conocen y esta dice que todas las instituciones de educación superior, principalmente las públicas, deberán establecer límites a la matrícula escolarizada. (La Educación Superior en el Siglo, ANUIES, 2000, p.198). Cualquier crecimiento futuro de la educación superior ya no deberá pasar por nuestras instituciones como hoy las conocemos, sino por las nuevas universidades de carreras cortas y por la educación virtual o a distancia. Así, señala que para aproximarse a las tasas de matrícula de educación superior de Estados Unidos y Canadá, será importante buscar nuevas formas que permitan una mayor eficiencia en la atención de estudiantes de pre grado. Sobre este particular, añade, destacan los programas cortos y las modalidades no presénciales (Ibidem), es decir, la educación a distancia, por computadora.

En la medida en que los jóvenes, a pesar de la prohibición, sigan insistiendo en ir a la UNAM, IPN, UAM, no será raro que se plantee -como ya se ha insinuado- establecer también un Examen Único para el nivel superior, a fin de reorientar coercitivamente la demanda. Tendremos así jóvenes asignados ya no a un CONALEP sino a una Universidad Tecnológica y, todavía peor, a determinado programa de educación a distancia, es decir, asignado a un ciber café.

La Coalición Trinacional y el Comité Estudiantil Metropolitano queremos denunciar no sólo estas muertes innecesarias de hoy sino también la irresponsable negativa de las autoridades a revisar los procedimientos para que no ocurran más en el futuro. Denunciamos también las políticas para la educación superior que ya están en efecto y que plantean el mismo esquema de exclusión de las universidades y de asignación coercitiva a opciones con muy pocas perspectivas para la vida y trabajo de los jóvenes.

Comité Estudiantil Metropolitano
Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública, Sección Mexicana.

+ + + + + + + + + +






ANEXO: La situación de las mujeres en el examen único. Algunos datos.

1.    Las más afectadas por la exclusión (menos de 31 aciertos) son las jovencitas: en 1997 el 60.% de los excluidos con menos de 31 aciertos fueron mujeres, el 39.9% hombres. En 1998 los porcentajes fueron muy semejantes, el 58.7% de los excluidos fueron mujeres; 41.3%, hombres. (Informe SEP a Comisión Nacional de Derechos Humanos, referido en Oficio de la CNDH 30383, del 29 de septiembre de 1999).

2.    Una muestra aplicada a 2,525 de las niñas y niños que protestaban por el Examen Único en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México en 1996, arrojó que el 62% de los inconformes eran mujeres. La muestra también puso de manifiesto que, en promedio, las mujeres llegaban al Examen Único con un promedio de secundaria de 8.2, pero obtenían 77 aciertos. Los hombres en cambio, venían de secundaria con 7.7 de promedio, y lograban 81 aciertos.

3.    GENERO Y PUNTAJES EN EXAMENES DEL CENEVAL. En los exámenes del Ceneval por el sólo hecho de ser mujer hay una fuerte tendencia a obtener un puntaje menor. En los siguientes datos a nivel nacional sólo en dos estados de la República las mujeres tienen un puntaje igual o mayor que el del hombre.

Puntaje y Género en Examen de Ingreso a Educación Media Superior (Exani-I)


También la siguiente tabla muestra que en los exámenes para el ingreso a la licenciatura de opción múltiple que aplica el Ceneval en ningún estado de la República las mujeres logran un puntaje igual o mayor al del hombre.

Género y Puntaje en Examen Nacional Ingreso a la Educación Superior (Exani-II)


Los datos que confirman esta tendencia los ofrece el propio Ceneval: en los exámenes para el ingreso a la educación media superior aplicados en todo el país, las mujeres aparecen prácticamente siempre como académicamente inferiores a los hombres. En efecto, en sólo dos de los estados de la república las niñas obtienen un puntaje promedio igual o superior al de los niños. Más aún, en el examen del Ceneval para el ingreso a la educación superior (130 preguntas de opción múltiple) en ningún estado las mujeres aparecen con puntajes promedio iguales o superiores a los del hombre. Los datos del Ceneval a nivel nacional, como ya se ha mencionado en otra parte de este reporte (Bazdrech y Morfin, p.35), también muestran claramente que el puntaje está directamente relacionado con indicadores socioeconómicos claves, como ingreso. Estas tendencias se reiteran en el examen que se aplica también en el procedimiento para el acceso a la educación media superior en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, que aquí se ha tratado con más detalle. En promedio, obtienen los más altos puntajes quienes viven en las zonas de la ciudad conocidas por sus barrios residenciales de altos ingresos (Delegación Benito Juárez, puntaje: 1041; Coyoacán: 1030) en comparación con las zonas periféricas más pobres (Tláhuac: 986; Cuajimalpa: 991). También, obtienen un puntaje más alto quienes provienen de escuelas privadas (1071) que quienes provienen de escuelas públicas (1001).

EXAMEN ÚNICO (ZONA METROPOLITANA DE LA CIUDAD DE MÉXICO)

Los datos anteriores son a nivel nacional pero en la Zona Metropolitana son similares:






Puntajes obtenidos por los sustentantes por delegación y municipio donde está ubicada la escuela de procedencia. Las delegaciones donde hay una mayoría de colonias y zonas de clase media alta tienen puntajes mayores.