¿QUE ES UN PLEBISCITO, REFERENDUM O CONSULTA?

CONCEPTOS, EXPERIENCIAS Y DEFINICIONES
Brasil, Europa, Venezuela, Ciudad de México.

Un referéndum, referendo o plebiscito:

Wikipedia

(Plural: referenda, referendos o plebiscitos) es una votación sobre una cuestión legislativa o constitucional. Es una votación oficial para asuntos especiales, donde la opinión del electorado es solicitada.

Los referendos pueden ser obligatorios (vinculantes) o no obligatorios (consultivos). Un referéndum consultivo deja la interpretación del voto a la legislatura (como el referéndum sobre la Constitución Europea en España). Su obligatoriedad se basa en el coste político que supondría no obedecerlo y no en una obligación legal. Un referéndum obligatorio es posible sólo en algunos países y sobre algunos temas, y un cierto tamaño del electorado participante muchas veces es también un requisito previo.

Un plebiscito es dirigido a todos los ciudadanos, sin tener en cuenta sus derechos. Un plebiscito, en su sentido más estricto, es la petición de la aprobación de un decreto gubernamental o la aprobación de las políticas generales del gobierno, típicamente en estados sin democracia, parlamentarismo o un órgano representativo.

Algunos países con órganos representativos (parlamentos), el uso del referéndum vinculante también lo utilizan para casos de extrema importancia para el país. Algunos ejemplos son:

·     En Irlanda, cuando la Constitución del Estado irlandés Libre fue sustituida por la Constitución de Irlanda por el plebiscito el 1 de julio de 1937.

·     El referéndum de 1988 en Chile donde se votó por la continuidad en la presidencia de Augusto Pinochet.

·     En 2003, cuando Andrés Manuel López Obrador convocó a los habitantes del Distrito Federal a votar sobre la continuidad de su gobierno 3 años más y ganó el referéndum con más del 75% de los votos.

·     En 2004, el difundido referéndum revocatorio convocado en Venezuela para que los votantes evaluasen el desempeño del Presidente Hugo Chávez, donde resultó ganador.

·     Los diversos referéndum de ratificación del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa en varios países de la Unión Europea.

·     En 2006, el importante Referéndum de ampliación del Canal de Panamá, el cual fue aprobado.

·     En 2007, referéndum en Costa Rica para aprobar o no el TLC con EEUU.


Modalidades

     Según el objeto:

·     Referéndum constitucional: Si el objeto es una constitución.

·     Referéndum legal: Si el objeto es cualquier otra ley.

     Según el fundamento:

·     Referéndum preceptivo: Si el fundamento de su celebración es la exigencia propia del ordenamiento.

·     Referéndum facultativo: Si el fundamento es la convocatoria de un órgano concreto. En caso de ser además consultivo la figura se aproximaría al concepto de plebiscito.

     Según los efectos jurídicos:

·     Referéndum decisorio: Cuando el resultado se hace efectivo y vinculante.

·     Referéndum consultivo: Cuando el resultado implica únicamente la manifestación de la voluntad general o popular de forma no vinculante. En caso de ser además facultativo la figura se aproximaría al concepto de plebiscito.

     Según los efectos jurídicos:

·     Referéndum constitutivo o de ratificación: Cuando el efecto es aprobar una disposición.

·     Referéndum abrogativo: Si el efecto jurídico resultante es la derogación de un precepto determinado.

     El plebiscito también se puede encuadrar como un tipo de referéndum facultativo y consultivo al ser un modelo cercano, pero el pronunciamiento popular no constituye una expresión de la voluntad general o popular sino un instrumento de legitimación del un poder personal de corte autocrático por lo que se considera una categoría independiente.

REFERENDUM Y PLEBISCITO

En casi todos los países de Europa y América, la democracia que se practica, está asociada a la forma representativa de gobierno; no debemos tener ninguna duda que el sistema de representación ha garantizado el derecho al sufragio; por medio de él se ha asegurado el ejercicio de las libertades políticas y civiles y no hay que dudarlo, también se ha garantizado la igualdad de oportunidades para las diversas ideologías que pudieran entrar en el debate.

Sin embargo, es imprescindible hacer una revaloración de nuestras instituciones representativas, tomando en cuenta que estamos viviendo un renacer del espíritu democrático; hoy, la consolidación de la democracia involucra nuevos retos al sistema representativo.

Esa revaloración dentro del sistema de representación exige implementar modificaciones sustanciales a través de la adopción de mecanismos de participación directa del pueblo.

Las consultas libres y auténticas a los gobernados son los instrumentos mejor logrados para explicar y obtener el sentimiento colectivo de participación de la gestión de los gobernantes.

En los países con un alto índice de conciencia democrática, como Suiza, Alemania, Francia, Italia, Japón, Republica de China (Formosa) y España, entre otros y en muchos de los estados de Estados Unidos de América, se ha dotado a la sociedad del referéndum y el plebiscito, que les permite un mayor control y dirección de los gobernantes, dentro del sistema representativo.

Si deseamos establecer una verdadera democracia funcional en el país, debemos encontrar las alternativas, para adecuar a ésta, a un mundo cambiante, en donde la sociedad sea la protagónica de su propio destino, que participe de las decisiones de sus gobernantes, natural, dentro de las limitaciones que debe tener la democracia, para que no se traduzca en anarquía y los elementos más indicados de esa participación, son el Referéndum y el Plebiscito.

El Referéndum y el plebiscito son realmente las instituciones que dan una verdadera manifestación de democracia participativa y un modo de ejercicio de la soberanía y podemos definirlos bajo los siguientes conceptos:

El Referéndum es el sometimiento de un proyecto o de una disposición legal, a la aprobación o improbación del pueblo, por medio de una votación popular y directa, pudiendo canalizarse a través de dos vías, por medio del Congreso Nacional, de Elecciones formule la convocatoria correspondiente.- Este proceso debe ser regulado y reglamentado en la ley. La convocatoria o el llamamiento debe efectuarse cuando se den las siguientes condiciones:

1.    Cuando el poder Legislativo o el Presidente de la República consideren que una ley, por su trascendencia política, social o económica, debe ser consultada al pueblo, antes de ser aprobada por el Congreso Nacional de la Republica.

2.    El sometimiento de una ley vigente a consideración popular, para que el pueblo decida y determine si se deroga o no la ley consultada.

El Referéndum es una verdadera participación ciudadana, obligando a los poderes del Estado a someter al pueblo, reformas legales que inciden en decisiones trascendentales para la vida de la nación.

El plebiscito es una concepción más general, el pueblo se limita a aprobar un acto de los poderes del Estado, como otorgar confianza al régimen o al presidente de la Republica o Jefe de Estado, autorizándolos al ejercicio de determinados actos, u otorgándoles poderes especiales.

Algunos tratadistas consideran que el plebiscito es siempre un acto excepcional y extraordinario, VINCULADO A PROBLEMAS DE HECHO que no suele tener por objeto de medidas legislativas, sino actos políticos de gran trascendencia. Después de la primera y segunda Guerra Mundial, fue el mecanismo o el sistema para decidir la suerte de algunos territorios y su incorporación a una nación determinada.

Plebiscito popular en Brasil sobre deuda y privatizaciones

Red Jubileo Sur Brasil

La Red Jubileo Sur Brasil está desplegando su lucha, en varios frentes: la auditoría ciudadana de la deuda, cursos de formación sobre presupuesto, y, sobre todo, el plebiscito popular que se desarrollará entre el 1 y el 7 de septiembre próximos, como ocurrió con los temas de la duda externa en el año 2000 y con el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en el 2002.

El plebiscito popular de este año tiene como tema principal el de las privatizaciones, en especial de la Compañía Vale do Río Doce (la Vale), la segunda mayor compañía de la industria minera y de metales del mundo y la primera en la explotación de oro de América Latina. La empresa fue privatizada en 1997 invocando, como uno de los justificativos el pago de la deuda externa brasileña. El precio de venta de la Vale en el 1997 fue de R$3.3 mil millones, siendo que el valor estimado del patrimonio en la época era de R$95 mil millones. Una venta ilegal y fraudulenta.

Las políticas de privatización en Brasil se han llevando a cabo de modo fraudulento, como ocurrió con la Vale. Por ello, la Red Jubileo Sur Brasil, junto con más de 60 movimientos sociales y populares, está organizando el Plebiscito Popular centrado en el caso de la Vale. Las privatizaciones no pueden continuar, pues siempre se producen con el pretexto de sanear las deudas públicas.

A pesar de todo el sacrificio social y económico -inclusive con las privatizaciones-, que ha sido impuesto a Brasil para alcanzar la meta prometida al FMI, el superávit primario no es suficiente para cubrir los intereses ni para impedir el crecimiento de la deuda interna federal.

En febrero de 2007, esta deuda ya estaba en R$1,153.5 mil millones. En valores absolutos, en 2006 esta deuda creció a R$150 mil millones, valor equivalente a más de cuatro veces todo el gasto en salud en 2006.

La ganancia de la Compañía Vale do Río Doce, en el 2006, fue de R$12 mil millones, y en el primer semestre de 2007 ya llegaba a R$10.9 mil millones. La mayor parte de estas utilidades serán remitidas a los accionistas extranjeros en forma de dividendos.

En lo que se refiere a la deuda externa, ésta creció fuertemente a pesar de la política de pagos anticipados. En septiembre de 2006 era de US$183 mil millones, y creció 7.6% en sólo un mes (a US$197 mil millones), debido, sobre todo, al préstamo externo de US$13.7 mil millones tomado por la Vale do Río Doce para comprar la empresa canadiense Inco. En febrero de 2007 ya se situó en US$203.1 mil millones. Si comparamos lo recaudado con la venta de la Vale (R$3.337 mil millones) con lo que se pagó por concepto de intereses y amortizaciones a los acreedores de la deuda pública en 2006 (R$275 mil millones), tenemos que el gobierno brasileño, en el transcurso del año, pagó el equivalente ¡a siete Vales al mes a esos acreedores!

Para las organizaciones sociales y populares de Brasil, discutir las privatizaciones necesariamente implica discutir el problema de la deuda pública brasileña. El plebiscito constará de cuatro preguntas. Este es el texto relativo al tema de la deuda: “¿Debe continuar el gobierno priorizando el pago de los intereses de la deuda externa e interna, en vez de invertir en mejorar las condiciones de vida y trabajo del pueblo brasileño?”. Creemos que el plebiscito es un instrumento pedagógico y de educación de diálogo primordial con el pueblo, es una forma directa de participación popular en las decisiones fundamentales de Brasil.

Red Jubileo Sur Brasil
www.jubileubrasil.org.br

Revocación de Mandato: la suma de la resistencia!

En tiempos en donde los movimientos sociales se dan en todo punto del país y al mismo tiempo se generan expresiones que exigen el cumplimiento de los derechos de cada ciudadano y la defensa de los mismos, así como la atención a las más urgentes necesidades de un pueblo que no deja de padecer el peso constante de las injusticias, de las descalificaciones y llegar al grado del dolor causado por la perdida de familiares, amigos y compañeros de lucha, hemos entendido que el movimiento tiene que darse en varios frentes.

Ante el hartazgo de los ciudadanos de todo un pueblo de una nación, bombardeada constantemente con la simulación y la impunidad brutal de sus gobernantes y el poder acumulado en los partidos políticos todos.

Surge la necesidad de darle de una vez por toda voz al pueblo, de tener espacios donde los ciudadanos puedan tomar en todo momento la decisión legítima en sus manos y no entregar sus destinos solamente mediante el voto y la elección de un congreso. Las facultades que ahora nos permite la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Sin embargo esto no es suficiente ante el mar de injusticias que inundan a la sociedad. Gobernadores millonarios, gobernadores asociados con el narcotráfico, gobernadores amigos de pederastas. Presidentes impuestos por poderes facticos, En fin es larga la lista de las grotescas figuras de poder.

Los últimos hechos y sobre todo en los últimos años se han tratado de silenciar las voces de reclamo que se han manifestado en marchas, mítines, plantones, pero el grado de protesta no llega a los oídos de la burocracia gubernamental y partidista.

Surge así la necesidad legitima de regular las figuras de la democracia participativa, el plebiscito, referéndum, revocación del mandato, e iniciativa de la legislación popular, en el ordenamiento Constitucional, a fin de dar concreción al ejercicio de la soberanía popular.

Al incorporar figuras legales, que permitan tener el nacimiento de un procedimiento que represente a los millones de llamados, otorgaran no solo un respiro a la incipiente democracia, sino dejaran claro al estado y a los partidos la importancia del clamor ciudadano ante toda injusticia, simulación e impunidad. Para esto es necesario de la de participación ciudadana.

Ante lo anterior y conociendo que los espacios donde se ha manifestado el repudio a practicas asesinas y al asistir dentro de las instituciones tanto nacionales como internacionales y no encontrar una solución a las demandas expuestas, se hace el exhorto a todos los movimientos sociales, agrupaciones, sindicatos, estudiantes, maestros, obreros, campesinos, en general al pueblo; a que empecemos a promover una serie de reformas que permitan el justo reclamo  para desarrollar una democracia participativa, derecho fundamentales para el desarrollo sano de cualquier nación.

Todo lo anterior expone la tesis guardada en la Constitución Política  de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 39:

La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste... "El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno".

Ante la necesidad de mostrar una propuesta que tiene como fin el camino que concluya en una democracia plena donde se de voz no solo a los miembros de los tres poderes de la Unión,  y a las partidos políticos; sino se refuerce el génesis de las instituciones y la razón misma de la creación del estado Mexicano: El derecho y la libertad de todos y cada uno de los Mexicanos.

A lo anterior nos comprometemos dentro de las acciones de resistencia a luchar y promover  las siguientes condiciones presentando al congreso de la Unión esta propuesta de iniciativa de Ley, que aunque ya exista la propuesta ha sido congelada en las cámaras. Aprovechando la coyuntura de las pláticas de los partidos en la cámara de diputados, sobre la configuración de una nueva estructura en la reforma del estado.

Por lo tanto y dadas las circunstancias en donde por mas marchas y manifestaciones de hartazgo, cansados ya de la impunidad y la simulación, pensamos que es necesario, vital y urgente convocar a todo ciudadano, organización social, ONG, sindicatos,  en fin a toda entidad, a solicitar en todo el territorio nacional. A los diputados locales y federales de cualquier partido la necesidad de promover y encauzar estas peticiones legítimas y vitales para el desarrollo libre y democrático de la nación.

Ya que con esta propuesta sin lugar a dudas se unirán, simpatizantes de cualquier partido político porque encauza una petición autentica y sencilla. Para el desarrollo realmente democrático del país.

Nunca será lo mismo una marcha de millones sin una vía legal para poder acercarse a la petición genuina y legitima de la revocación de mandato de cualquier gobernante.

Por lo tanto sugerimos lo siguiente:

1.    Incorporar en el marco jurídico constitucional como prerrogativa de los ciudadanos las figuras de plebiscito, referéndum, y sobre todo la revocación del mandato, e iniciativa de legislación popular.

2.    Establecer la reintegración de porcentajes de gastos anuales que eroguen los partidos políticos por concepto de actividades relativas a su participación en procesos de plebiscito, referéndum y revocación del mandato.

3.    Determinar que el Instituto Federal Electoral u otro, sea el conductor de estas acciones y encargado de organizar los procesos de plebiscito, referéndum y revocación del mandato para diputados, senadores, gobernadores y todo servidor publico como también el Presidente de la República.

4.    Facultar al Presidente de la República, Congreso de la Unión y a un porcentaje de la ciudadanía inscritos en el padrón electoral, para convocar a plebiscito, o referéndum, estableciendo que los resultados derivados de éste sean vinculantes para los Poderes de la Unión, señalando que si el resultado fuere contrario a hechos o actos del poder Ejecutivo federal tomados previamente al inicio del plebiscito estos puedan ser revertidos de conformidad a la Constitución y demás leyes vigentes.

5.    Disponer que el Congreso de la Unión, o a alguna de sus Cámaras, un porcentaje equis de los ciudadanos inscrita en el padrón electoral pueda convocar a referéndum, y precisar que los resultados del proceso sean vinculantes para los Poderes de la Unión y a todo órgano gubernamental.

6.    Señalar que la revocación del mandato de gobernantes y representantes populares, por parte de los ciudadanos pueda ser solicitada con un porcentaje no mayor al 30% de los votos válidos emitidos a favor del diputado, senador o gobernador o presidente de la republica, al que se pretenda iniciar un proceso de revocación de mandato, en el distrito electoral uninominal, Entidad Federativa o circunscripción electoral plurinominal en la que se eligió el representante.

7.    Precisar el derecho de iniciar leyes a los ciudadanos de los Estados Unidos Mexicanos, para cuyo efecto se requiera un porcentaje superior al 0.13% del total del padrón electoral vigente.
Nota(1): Es necesario subrayar que ninguna acción por más autentica que esta sea tendrá nunca la fuerza y la legalidad que encierra esta petición para la revocación de mandato. Única vía legal en la cual un pueblo podrá acceder a destituir a cualquier gobernante corrupto de los cuales estamos llenos.
(1) http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/9/40.htm?s=

Como también: Dentro de la facultades otorgadas al Gobierno Legitimo le solicitamos le de el cause pertinente ante la posición amplio de un sector de la sociedad.

Nota: Es necesario subrayar que ninguna acción por más autentica que esta sea, tendrá nunca la fuerza y la legalidad que encierra esta petición para la revocación de mandato. Unica vía legal en la cual un pueblo podrá acceder a destituir a cualquier gobernante corrupto de los cuales estamos llenos. Incorporemos y saquemos provecho a los puentes tendidos de toda una nación con nuestro gobierno legítimo.

Atentamente:
RCP

INTRODUCCION

Cuando se habla de democracia directa, se está hablando de Atenas, en ella nació y se practicó este sistema de gobierno. El ateniense de entonces vivía en un territorio bastante pequeño, podía andarlo y conocerlo todo: la población constituida por la ciudadanía, era igualmente pequeña, donde los esclavos, en mayor número, no eran considerados como ciudadanos. El ateniense era el estudioso que podía hablar diariamente con los filósofos; escuchar a sus gobernantes; asistir al teatro y discutir la política en la plaza pública; era perito en derecho internacional y así opinaba sobre la guerra y la paz; era legislador y también juez o gobernante; podía alternar su condición de gobernante y gobernado; pagaba impuestos; era poeta y soldado; y estudiaba la política al igual que recitaba los poemas de Homero.

Esta era la condición del hombre y la geografía pequeña que va a impulsar un sistema de gobierno que luego sería imitado en sus principios; más no en su práctica directa, porque la amplitud de los Estados modernos lo imposibilitan, tanto en la extensión de sus territorios, como también por la población cada vez mayores de que hoy se componen.

La Atenas de Perícles no superó su población de 300 mil habitantes en un área de 2.500 kilómetros cuadrados. Donde el ciudadano se reunía en asamblea para votar las leyes, nombrar a los magistrados principales y decidir en calidad de jueces; ejerciendo, de esta manera, sus derechos políticos directamente. Pero es de notar que en la antigüedad la igualdad civil y política estaba encerrada en límites bastante estrechos, ya que existían hombres libres, los que ejercían los derechos, y la esclavitud, privada de todos los derechos y considerados como cosas.

El ciudadano, por el sólo hecho de serlo, llevaba en sí la obligación de participar en la vida pública de acuerdo con las aptitudes de cada uno. En este sentido se concebía la democracia como "ejercicio de la soberanía por los ciudadanos libres e iguales bajo la égida de la ley, que protegía a unos ciudadanos de los otros y defiende también los derechos de los individuos contra el poderío del Estado y los intereses del Estado contra los excesos del individualismo".

Si la democracia directa se ejerció en la antigüedad como un derecho exclusivo de una clase, hoy la conciencia del hombre ha cambiado y quienes eran esclavos dejaron de serlo desde que la democracia tiene sus títulos en la idea de libertad, igualdad y fraternidad cristiana. Y desde el siglo XVII no ha cesado de ser proclamado el principio de la libertad en una forma u otra contra toda diferencia, así sea de raza, color u opinión, y fundando sobre esta entidad la igualdad de derechos. En que el hombre actual es un individuo con plena actividad en el ejercicio de sus derechos políticos; mientras la antigua democracia era un gobierno de clase en cuanto eran pocos los que ejercitaban aquellos derechos. La moderna ha sentado sus principios considerando como instrumento propio y medio indispensable para su actuación, el sufragio universal, que viene a ser el punto de partida de la democracia representativa.

"Cuando la soberanía la posee el cuerpo del pueblo, se está en una democracia", y el pueblo la posee en ese momento ansioso en que se acerca a las urnas electorales para depositar su voto, para darle toda su confianza a esos legisladores y gobernantes que brotarán de esa tarjeta en que han puesto todas sus esperanzas.

La democracia representativa actual, tiene hoy la ventaja que le da la numerosa población, de que en ella siempre habrán hombres capaces para desempeñar las funciones públicas, además, tenemos la educación transformada en un servicio público y controlada por el Estado para que en ella se formen hombres capaces. También es una gran ventaja la difusión de las ideas mediante los medios modernos de la prensa, la radio, la televisión, el cine, Internet y la comunicación satelital; todo esto constituye una gran escuela donde se preparan los hombres ductores del Estado. Todo lo cual es una gran ventaja para la democracia representativa donde se lleva al poder a una clase de hombres, cuyos conocimientos impulsan el desenvolvimiento de las instituciones gubernamentales; esto no quiere decir que sean por ello infalibles, pero siempre existe la posibilidad de llevar hombres nuevos al poder, y es ésta otra de las grandes conquistas de la democracia, ya nos decía Aristóteles: "uno de los caracteres esenciales de la libertad es que todos los ciudadanos por turno manden y obedezcan". En las democracias antiguas "la Asamblea del pueblo votaba directamente las leyes con el concurso más o menos importante de los magistrados", esto es lo que se llama democracia directa. En la democracia moderna, las leyes son más bien obra de las asambleas representativas designadas por elecciones; esto es lo que se llama democracia representativa.

La democracia representativa es la forma que siempre ha tenido la democracia, ya que aún cuando el pueblo ateniense se volcara en la plaza pública, nunca fue todo, y siempre existió la representación de las mujeres, los ancianos imposibilitados, los niños y los incapaces jurídicamente; en las asambleas siempre se impuso la mayoría, lo cual hacía disminuir el número de los votantes; por la cual, la mayoría representaba a la Asamblea, quien a su vez era la minoría que representaba la totalidad. Por eso la democracia representativa es una versión perfeccionada de la democracia directa. En la democracia representativa, el ciudadano ya no es el simples súbdito sumiso, aquí es el hombre que reflexiona sobre cosas públicas al igual que lo hacía el ateniense; y esta reflexión le permite reaccionar y distinguir, para así elevarse y llegar a una concepción del interés general y poder organizar las instituciones del Estado.

Las ceremonias oficiales del Estado producen efectos jurídicos. Las ceremonias principales de la democracia representativa son las elecciones populares y las deliberaciones de las asambleas, y así, la Cámara del Senado y la Cámara de Diputados forman la ley, y el Jefe del Estado la promulga, por la que hay unidad de operación. Por esto, toda ley se adopta en nombre del Estado y se aplica, también, en el mismo nombre. Todo juicio de un tribunal, sin distingo de categorías, se emite en nombre del Estado, y por ello, cada uno de los actos que constituyen el procedimiento, vale por sí mismo, porque es jurídico y tiene aprobación de la representación y por ende de los representados, lo cual les da carácter de legítimo frente a todo.

CAPITULO I. NOCIONES INTRODUCTORIAS

I.1 Justificación

        El presente trabajo tiene la finalidad de dar a conocer a todas las personas, lo que es el referéndum y el plebiscito.

I.2 Descripción de la asignación

        EL REFERENDUM O PLEBISCITO. Concepto. Antecedentes. Fundamentos legales. Clasificación. Caracteres.

I.3 Objetivos

·     Conocer el concepto de Referéndum o Plebiscito y aprender en que artículos de la Constitución de la República de Venezuela aparece contemplado.

·     Conocer quien puede invocar un Referéndum o Plebiscito y en que casos se puede hacer dicha convocatoria.

CAPITULO II. LA CONSTITUCION Y LAS LEYES

II.1 La Constitución.

II.1.1 Nociones Introductorias.

La Constitución es la carta fundamental, escrita o no, de un Estado soberano, establecida o aceptada como guía para su gobernación. La Constitución fija los límites y define las relaciones entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial del Estado, estableciendo así las bases para su gobierno. También garantiza al pueblo determinados deberes y derechos.

Para Biscarretti al término Constitución pueden atribuirse cinco significados diversos, de acuerdo al particular enfoque que se haga del asunto:

    Constitución en sentido institucional. Se identifica con la estructura esencial de un organismo en general. En este sentido se entiende la Constitución como el ordenamiento supremo del Estado.

    Constitución en sentido sustancial. Se refiere al ordenamiento jurídico de un Estado en relación con su contenido normativo. En este sentido la Constitución es el conjunto de normas jurídicas fundamentales que forman el marco del ordenamiento jurídico de un Estado.

    Constitución en sentido formal. Se corresponde con el procedimiento utilizado para la creación de las normas legales constitucionales. En este sentido la Constitución es un conjunto de normas jurídicas que se distinguen de otras por el especial proceso legislativo utilizado para su formulación.

    Constitución en sentido instrumental. Se refiere al instrumento o documento en el que se contienen las normas jurídicas constitucionales. En este sentido se entiende por Constitución el acto fundamental en el cual se han formulado solemnemente las normas materialmente constitucionales.

    Constitución en sentido material. Se relaciona con un determinado régimen político. En este sentido la Constitución puede entenderse como el conjunto de los elementos organizadores necesarios para que subsista el Estado.

Para otros, la Constitución es un conjunto de normas fundamentales para el desarrollo de un país.

La Constitución de la República de Venezuela fue promulgada por el Congreso Nacional el 23 de Enero de 1961, según la Gaceta Oficial, Nº 662, Extraordinario.

La Constitución es la norma suprema de Venezuela y así debe ser respetada por todos los ciudadanos y sobre todo por los poderes públicos. Existe un mandato específico en su articulo 52 que así lo subraya: "tanto los venezolanos como los extranjeros deben cumplir y obedecer la Constitución y las leyes".

Además, la propia Constitución prevé en su artículo 46 que es "nulo" todo acto del poder público que viole o menoscabe los derechos consagrados por la Constitución. Del mismo modo, según se establece en los artículos 119 y 120, son nulos los actos de quienes usurpen la parte orgánica de la Constitución (usurpación de autoridad y usurpación de funciones).

Como garantía se establece el control de la constitucionalidad de las leyes, recogido en el articulo 215 de la Carta Magna, atribuyéndose competencias a la Corte Suprema de Justicia para declarar la nulidad de los actos atentatorios contra la Constitución.

La constitución de la República de Venezuela es escrita, codificada, rígida, derivada, ideológica, relativamente pétrea, normativa, genérica e impuesta.

CAPITULO III. EL REFERENDUM

III.1 Antecedentes del referéndum.

Se pueden encontrar antecedentes del referéndum en las instituciones democráticas de la antigua Grecia, las prácticas de tribus germánicas, los consejos municipales de la Nueva Inglaterra colonial, y en la democracia de la Suiza moderna. El término referéndum proviene de las prácticas políticas de Suiza, donde los delegados de los cantones a la dieta federal votaban las disposiciones "ad referéndum" de sus mandantes.

III.2 Concepto de Referéndum.

III.2.1 Según el Diccionario Aristos.

Referéndum: m. Acto de someter al voto popular directo las leyes o actos administrativos para ratificación por el pueblo de lo que votaron sus representantes.

III.2.2 Según la Enciclopedia Encarta 99.

Referéndum: Práctica de someter un asunto al voto popular. La propuesta o la cuestión pueden recibir el nombre de referéndum. En el Gobierno, el referéndum por petición parte de los electores y posibilita que una ley propuesta sea sometida al voto popular antes de que entre en vigor.

Por regla general se exige que un porcentaje determinado de los votantes firme la solicitud que permita un referéndum. El referéndum como opción se origina cuando un organismo legislativo desea pedir a una mayoría específica del electorado que acepte una medida antes de que se haga oficial. Los llamados referendos estatutarios y constitucionales son también considerados necesarios por algunos gobiernos como parte de los procedimientos de validación de algunas medidas, tales son bonos, impuestos, o enmiendas constitucionales. Ambos referendos suelen exigir algo más que la mayoría simple para ser aprobados. Estos referendos al igual que la iniciativa, modalidad por la que los electores pueden iniciar leyes específicas a través de una petición, son formas de hacer participar al electorado de un modo directo en los procesos legislativos de los gobiernos.

III.2.3 Según el Diccionario Jurídico.

Referéndum: En lo político, según Posada, se denomina referéndum la función del sufragio por virtud de la cual éste interviene en la adopción definitiva de las leyes ejerciendo como una especie de prerrogativa de veto y de sanción análoga en su alcance a la que es corriente atribuir a los jefes de Estado constitucionales.

III.3 El Referéndum en la actualidad.

El Referéndum es un término diplomático que ha pasado al Derecho Constitucional y que en Suiza ha tomado arraigo. Es el sistema por el cual se pide a la colectividad su opinión sobre determinada medida que se piensa tomar o que se ha tomado por parte del órgano competente. Por ejemplo: Se elabora un proyecto de Constitución, entonces se somete a la consideración del pueblo, el cual en las urnas electorales decidirá si se ha de tomar o no en cuenta.

III.4 Clasificación del Referéndum.

III.4.1 Con Relación a sus Efectos.

Con relación a sus efectos puede ser constitutivo, modificativo y abrogativo, según que confiera existencia, altere o ponga fin al acto sometido a consideración del cuerpo electoral.

III.4.2 Con Relación al Objeto.

Con relación al objeto, puede ser legislativo (si se trata de promulgación de leyes), gubernativo (si se trata de un asunto del Poder Ejecutivo), administrativo (si se refiere a un asunto de la administración), constituyente (si se trata de una cuestión de la Constitución) y jurisdiccional (si se trata de un asunto del Poder Judicial), según sea la materia sobre la que verse el acto sometido a consideración del pueblo.

III.4.3 Por su Naturaleza Jurídica.

Por su naturaleza jurídica puede ser obligatorio y facultativo según que esté impuesto por la Constitución o la ley, o quede librado a la iniciativa de una autoridad determinada o del cuerpo electoral mismo.

III.4.4 En Cuanto a la Oportunidad de su Realización.

En cuanto a la oportunidad de su realización puede ser: consultivo o ante legem, cuando la consulta al cuerpo electoral se realiza previamente para conocer su opinión sobre la procedencia o no del acto en consideración; y ratificativo o post legem, cuando la consulta del cuerpo electoral se hace con posterioridad a la aprobación de la medida adoptada, pero antes de entrar en vigencia.

III.5 Naturaleza Jurídica del Referéndum.

Se discute si el referéndum constituye un acto de ratificación, un acto de aprobación o un acto de decisión. Xifra se orienta por la solución indicada en tercer lugar, y estima que, en general, la doctrina sostiene ese criterio. Ello es así porque del referéndum depende en definitiva la suerte que ha de correr el acto del Estado que se somete a consideración del cuerpo electoral.

III.6 El Referéndum en Venezuela.

El artículo 246 de nuestra carta fundamental consagra en su numeral 4º el referéndum, al reglar el procedimiento de reforma general de la propia carta.

De acuerdo con los dispositivos constitucionales establecidos por el constituyente, el proyecto de reforma general de la Constitución, una vez aprobado por el Congreso, se someterá a referéndum "para que el pueblo se pronuncie a favor o en contra de la reforma" y se declarará sancionada la nueva Constitución "si fuere aprobada por la mayoría de sufragantes de toda la República".

Este referéndum (establecido en virtud de que la reforma general de la carta fundamental implica un "cambio en lo más profundo del contenido de la Carta, modificaciones del espíritu mismo del constituyente, en fin, derogación de la Constitución y su sustitución por otra nueva", conlleva en cierto modo la actuación del poder constituyente originario, que se manifiesta en la actuación directa del pueblo.

III.7 Base Constitucional del Referéndum Venezolano.

La Constitución de la República de Venezuela establece lo siguiente:

Artículo 246: "Esta Constitución también podrá ser objeto de reforma general, en conformidad con el siguiente procedimiento":

    "La iniciativa deberá partir de una tercera parte de los miembros del Congreso, o de la mayoría absoluta de las Asambleas Legislativas en acuerdo tomados en no menos de dos discusiones por la mayoría absoluta de los miembros de cada Asamblea".

    "La iniciativa se dirigirá a la Presidencia del Congreso, la cual convocará a las Cámaras a una sesión conjunta con tres días de anticipación por lo menos, para que se pronuncie sobre la procedencia de aquella. La iniciativa será admitida por el voto favorable de las dos terceras partes de los presentes".

    "Admitida la iniciativa, el proyecto respectivo se comenzará a discutir en la Cámara señalada por el Congreso, y se tramitará según el procedimiento establecido en esta Constitución para la formación de las leyes".

    "El proyecto aprobado se someterá a referéndum en la oportunidad que fijen las Cámaras en sesión conjunta, para que el pueblo se pronuncie a favor o en contra de la reforma. El escrutinio se llevará a conocimiento de las Cámaras en sesión conjunta, las cuales declararán sancionada la nueva Constitución si fuere aprobada por la mayoría de los sufragantes de toda la República".

III.8 Caracteres del referéndum Venezolano.

El referéndum contemplado en nuestra Constitución presenta las siguientes características:

·     Es decisorio, puesto que a través del mismo, el pueblo decide sobre la suerte del proyecto de reforma general de modo que si éste no se aprueba por mayoría, quedará rechazado y no podrá presentarse de nuevo en el mismo período constitucional (articulo 247 de la Constitución) es en definitiva el pueblo --ejerciendo el poder constituyente-- quien decide sobre la procedencia o no de una nueva Constitución.

·     Es constitutivo, pues la voluntad del pueblo, manifestada a través del referéndum, dará existencia a la nueva Constitución, en caso de expresarse positivamente.

·     Es legislativo, en razón de la materia específica (reforma general de la ley de leyes) para la que se contempla.

·     Es obligatorio, puesto que la propia Constitución impone la obligación de su realización y constituye conditio sine qua non para que pueda aprobarse el acto sometido a la consulta del cuerpo electoral.

·     Es ratificativo o post legem, ya que el pueblo deberá ser llamado para que exprese su opinión, con posterioridad a la aprobación del proyecto de reforma general por parte del Congreso.

CAPITULO IV. EL PLEBISCITO

IV.1 Origen del Plebiscito.

El Plebiscito en Roma era una resolución tomada por la plebe en Asambleas especiales presididas por un tribuno, y se llamaba Concilia Plebis. La Ley Hortensia los declaró obligatorios, generalmente se refieren a cuestiones de derecho privado.

Los principales plebiscitos son: La Ley Falcidia sobre legados, la Ley Cincia sobre donaciones, la Ley Aquilia sobre daños causados injustamente "damnun injuria datum" y la Ley Junia norbana sobre manumisión.

IV.2 El Plebiscito en la Historia.

El empleo del plebiscito se inició en tiempos de la Revolución Francesa, supuestamente como una alternativa a las anexiones por la fuerza y a las guerras de conquista.

Los plebiscitos que se realizaron después de 1793 en zonas como Bélgica y Renania estuvieron sin embargo acompañados por la intimidación a los votantes, para asegurar resultado coincidente con los deseos del Gobierno francés.

Con el auge de los sentimientos nacionalistas en Europa, los plebiscitos empezaron a utilizarse como un instrumento democrático a partir de 1848. Así su papel fue de vital importancia durante la larga lucha para la independencia y la unificación de Italia.

Igualmente en 1852, Napoleón III organizó un plebiscito en Francia para aparentar que el golpe de Estado que acabó con la república y estableció el Segundo Imperio contaba con el apoyo popular.

Durante el siglo XX, importantes plebiscitos provocaron la separación de Noruega y Suecia en 1905 y la integración de la región del Sarre en Alemania en 1935. Recientemente se utilizaron en África para determinar las preferencias de los pueblos que acababan de obtener la independencia.

IV.3 Concepto de Plebiscito.

IV.3.1 Según el Diccionario Aristos.

Plebiscito: m. Decisión de un pueblo tomada por votación general.

IV.3.2 Según la Enciclopedia Encarta 99.

Plebiscito: votación realizada por el electorado de una nación, de una región o de una localidad sobre alguna cuestión específica. Durante la época moderna, los plebiscitos se han realizado para conocer los deseos de los habitantes de un país o una zona al determinar su soberanía, convirtiéndose en un importante medio político de autodeterminación para algunos pueblos o naciones.

IV.3.3 Según el Diccionario Jurídico.

Plebiscito: En el lenguaje moderno, explica Posada, reciben el nombre de plebiscitos, las resoluciones tomadas por todo un pueblo a pluralidad de votos; y representan los actos de voluntad popular mediante los que el pueblo exterioriza su opinión sobre un hecho determinado de su vida política.

IV.4 El Plebiscito en la Actualidad.

Fayt define al plebiscito como el derecho reconocido al cuerpo electoral para intervenir en la ratificación o aprobación de un acto esencialmente político, de naturaleza constitucional o gubernamental. No obstante que se le puede confundir con el referéndum, al punto que algunos lo consideran como un referéndum imperfecto, existe una diferencia esencial entre ambas formas de gobierno semidirecto.

En efecto, Orlando destaca el hecho de la naturaleza, eminentemente política, del plebiscito al indicar como ejemplos del mismo la aceptación de una constitución o la manifestación de confianza en un hombre o en un régimen político.

El plebiscito no es utilizado en relación con actos de naturaleza legislativa y funciona en forma excepcional, aun cuando, en algunas oportunidades el Referéndum contiene implícitamente un Plebiscito, es decir, que aquél constituye un plebiscito encubierto.

CONCLUSION

En el presente trabajo sobre el Referéndum o Plebiscito, se ha llegado a las siguientes conclusiones:

La Constitución es la norma fundamental escrita o no, de un Estado soberano, establecida o aceptada como guía para su gobernación.

La Constitución vigente en Venezuela es la que fue promulgada el 23 de Enero de 1961, y a ella debe adecuarse todo acto que emane del Poder Público.

Muchos doctrinarios opinan que el Plebiscito y el Referéndum son términos sinónimos por cuanto el Plebiscito es para ellos una de las formas del Referéndum. Para otros doctrinarios no lo son ya que el Plebiscito se utiliza para asuntos políticos solamente, y el Referéndum se puede utilizar en asuntos legislativos, constitucionales y administrativos.

El Referéndum puede clasificarse en constitutivo, modificativo, abrogativo, legislativo, gubernativo, administrativo, jurisdiccional, constituyente, obligatorio, facultativo, consultivo y ratificativo.

El Referéndum está contemplado en la Constitución de la República de Venezuela en el artículo 246. El Referéndum venezolano conlleva en cierto modo la actuación del poder constituyente originario, que se manifiesta en la actuación directa del pueblo.

El Referéndum venezolano reúne ciertas características, pues es decisorio, constitutivo, legislativo, obligatorio y ratificativo o post legem.

El Plebiscito es el derecho reconocido al cuerpo electoral para intervenir en la ratificación o aprobación de un acto esencialmente político, de naturaleza constitucional o gubernamental.

EL UNIVERSAL
Sección: Nacional y Política
Domingo 25 de Abril de 1999
Cuerpo 1 Página 13
Dedico este trabajo a todos mis compañeros,
amigos y familiares que con sus inquietudes
me estimularon constantemente.

SAMUEL S. RUIZ T.
sadiasept@hotmail.com
Caracas, Ven.




ASAMBLEA LEGISLATIVA DEL DISTRITO FEDERAL
II LEGISLATURA
LEY DE PARTICIPACION CIUDADANA DEL DISTRITO FEDERAL

CAPITULO I
DEL PLEBISCITO


Artículo 13.- A través del Plebiscito, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal podrá consultar a los electores para que expresen su aprobación o rechazo previo a actos o decisiones del mismo, que a su juicio sean trascendentes para la vida pública del Distrito Federal.

Artículo 14.- Podrán solicitar al Jefe de Gobierno que convoque a plebiscito el 1% de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral quienes deberán anexar a su solicitud un listado con sus nombres, firmas y clave de su credencial de elector cuyo cotejo realizará el Instituto Electoral del Distrito Federal.

Artículo 15.- Toda solicitud del plebiscito deberá contener por lo menos:

I. El acto o decisión de gobierno que se pretende someter a plebiscito;

II. La exposición de los motivos y razones por las cuales el acto o decisión se considera de importancia trascendente para la vida pública del Distrito Federal y las razones por las cuales se considera que debe someterse a plebiscito; y

III. Cuando sea presentada por los ciudadanos, nombre, número de registro de elector y firma de los solicitantes.

Artículo 16.- No podrán someterse a plebiscito, los actos o decisiones del Jefe de Gobierno del Distrito Federal relativos a:

I. Materias de carácter tributario o fiscal así como de egresos del Distrito Federal;

II. Régimen interno de la Administración Pública del Distrito Federal;

III. Los actos cuya realización sea obligatoria en los términos de las leyes aplicables; y

IV. Los demás que determinen las leyes.

Artículo 17.- El Jefe de Gobierno iniciará el procedimiento de plebiscito mediante convocatoria que deberá expedir cuando menos noventa días naturales antes de la fecha de realización de la misma. La convocatoria se hará del conocimiento del Instituto Electoral del Distrito Federal, con la finalidad de iniciar la organización del proceso plebiscitario, así mismo se publicará en el Diario Oficial de la Federación, en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, en los principales diarios de circulación en la Ciudad y en los medios de comunicación electrónicos y contendrá:

I. La explicación clara y precisa de los efectos de la aprobación o rechazo del acto o decisión sometido a plebiscito;

II. La fecha en que habrá de realizarse la votación; y

III. La pregunta o preguntas conforme a las que los electores expresarán su aprobación o rechazo.

Artículo 18.- El Jefe de Gobierno podrá auxiliarse de los órganos locales de gobierno, instituciones de educación superior, o de organismos sociales y civiles relacionados con la materia de que trate el plebiscito para la elaboración de las preguntas que se someterán a consulta.

Artículo 19.- En el año en que tengan verificativo elecciones de representantes populares, no podrá realizarse plebiscito alguno durante el proceso electoral, ni durante los sesenta días posteriores a su conclusión. No podrá realizarse más de un plebiscito en el mismo año.

Artículo 20.- En los procesos de plebiscito, sólo podrán participar los ciudadanos del Distrito Federal que cuenten con credencial de elector, expedida por lo menos sesenta días antes al día de la consulta.

El Instituto Electoral del Distrito Federal desarrollará los trabajos de organización desarrollo de la consulta y cómputo respectivo, declarando los efectos del plebiscito de conformidad con lo señalado en la convocatoria.

Artículo 21.- Los resultados del plebiscito tendrán carácter vinculatorio para las acciones o decisiones del Jefe de Gobierno sólo cuando una de las opciones obtenga la mayoría de la votación válidamente emitida y ésta corresponda cuando menos a la tercera parte de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral del Distrito Federal.

Artículo 22.- Los resultados del plebiscito se publicarán en la Gaceta Oficial del Distrito Federal y en los diarios de mayor circulación.

Artículo 23.- El Instituto Electoral del Distrito Federal llevará a cabo el plebiscito y hará la declaratoria de sus efectos de conformidad con lo que disponga la Ley aplicable.

Artículo 24.- Las controversias que se generen con motivo de la validez de los procesos de plebiscito serán resueltas por el Tribunal Electoral del Distrito Federal.

CAPITULO II
DEL REFERÉNDUM


Artículo 25.- El referéndum es un mecanismo de participación directa mediante el cual la ciudadanía manifiesta su aprobación o rechazo previo a una decisión de la Asamblea Legislativa sobre la creación, modificación, derogación o abrogación de leyes de la competencia legislativa de esta última. La convocatoria deberá realizarse previamente al dictamen de las comisiones legislativas correspondientes.

Artículo 26.- Es facultad exclusiva de la Asamblea decidir por acuerdo de las dos terceras partes de sus miembros, si somete o no a referéndum la aprobación del proyecto del ordenamiento legal en proceso de creación, modificación, derogación o abrogación.

Artículo 27.- Podrán solicitar a la Asamblea Legislativa la realización del referéndum:

I. Uno o varios diputados a la Asamblea Legislativa; y

II. El 1% de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral quienes deberán anexar a su solicitud un listado con sus nombres, firmas y clave de su credencial de elector cuyo cotejo realizará el Instituto Electoral del Distrito Federal.

Artículo 28.- La solicitud a que se refiere el artículo anterior deberá contener por lo menos:

I. La indicación precisa de la ley o, en su caso, de él o los artículos que se proponen someter a referéndum;

II. Las razones por las cuales el ordenamiento o parte de su articulado deben someterse a la consideración de la ciudadanía previo a la decisión del órgano legislativo; y

III. Cuando sea presentada por los ciudadanos, nombre, firma y clave de su credencial de elector cuyo cotejo realizará el Instituto Electoral del Distrito Federal.

Artículo 29.- El procedimiento de referéndum deberá iniciarse mediante convocatoria que se deberá expedir y difundir cuando menos noventa días naturales antes de la fecha de realización del mismo.

Artículo 30.- La convocatoria a referéndum deberá hacerse del conocimiento del Instituto Electoral del Distrito Federal y deberá publicarse en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, en los principales diarios de circulación en la Ciudad y en los medios de comunicación electrónicos y contendrá:

I. La fecha en que habrá de realizarse la votación;

II. El formato mediante al cual se consultará a los ciudadanos;

III. La indicación precisa del ordenamiento, el o los artículos que se propone someter a referéndum; y

IV. El texto del ordenamiento legal que se pretende aprobar, modificar, reformar, derogar, o abrogar, para el conocimiento previo de los ciudadanos.

Artículo 31.- No podrán someterse a referéndum aquellas leyes o artículos que traten sobre las siguientes materias:

I. Tributaria o fiscal así como de Egresos del Distrito Federal;

II. Régimen interno de la Administración Pública del Distrito Federal;

III. Regulación interna de la Asamblea Legislativa y de su Contaduría Mayor de Hacienda;

IV. Regulación interna de los órganos de la función judicial del Distrito Federal; y

V. Las demás que determinen las leyes.

Artículo 32.- En el año en que tengan verificativo elecciones de representantes populares, no podrá realizarse procedimiento de referéndum alguno durante el proceso electoral, ni durante los sesenta días posteriores a su conclusión. No podrá realizarse más de un procedimiento de referéndum en el mismo año.

Artículo 33.- En los procesos de referéndum, sólo podrán participar los ciudadanos del Distrito Federal que cuenten con credencial de elector, expedida por lo menos sesenta días ante al día de la consulta.

El Instituto Electoral del Distrito Federal desarrollará los trabajos de organización, desarrollo de la consulta y cómputo respectivo y remitirá los resultados definitivos a la Asamblea legislativa.

Artículo 34.- Los resultados del referéndum no tendrán carácter vinculatorio para la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, sus efectos sólo servirán como elementos de valoración para la autoridad convocante. Los resultados del referéndum se publicarán en la Gaceta Oficial del Distrito Federal y en los diarios de mayor circulación.

Artículo 35.- Las controversias que se generen con motivo de la validez del referéndum serán resueltas por el Tribunal Electoral del Distrito Federal.