¿QUE ESTA ATRAS DE LOS CAMBIOS EN EL ESTATUTO DEL SNTE?

Ma. de la Luz Arriaga Lemus[1]

En el SNTE, un Comité Ejecutivo Nacional ilegal (pues terminó su mandato en diciembre pasado), está convocando al V Congreso Nacional Extraordinario para la Reforma Estatutaria. Un Congreso Ilegal e ilegítimo generará una nueva legalidad, es absurdo.

El CEN del SNTE debió convocar en el mes de septiembre al Congreso Nacional Ordinario para nombrar la nueva dirección nacional como lo marca el estatuto vigente, pero están maniobrando para hacer una reforma estatutaria que le permita prorrogar su mandato por tres años más. (Ampliando la duración de tres a seis años en los puestos de representación nacional).

Como decíamos, mañosamente convoca a un Congreso extraordinario. Pero ni eso se ajusta al estatuto. Los tiempos están violentados. La propia Convocatoria es ilegal, pues no establece lugar ni fecha precisa y por si fuera poco en todas las asambleas sindicales se han presentado irregularidades, acarreos, intimidación, compra de votos, etc.

La Reforma estatutaria de 1992

En aquella ocasión la modificación de los estatutos obedeció a varias necesidades del grupo en el poder:

1.    Elba Esther había sido impuesta por Carlos Salinas de Gortari en la Secretaría General en 1989 para evitar que el movimiento magisterial en huelga en abril de ese año, tomara en sus manos la dirección nacional. Con su imposición, el presidente Salinas y Elba Esther violentaron toda la legislación del Sindicato.

En 1992 necesitaba legitimarse, dando una imagen de pluralidad y disposición de cambio democrático para perpetuarse en la dirección sindical. Así retomó una vieja demanda magisterial de la salida del SNTE del PRI.

2.    Estaba obligada a buscar formas que Institucionalizaran el descontento magisterial. Recordemos que en la primavera de 1989 se desarrolló la más importante huelga de los trabajadores de la educación de los últimos 20 años. Esta institucionalización formalizó en los estatutos, el trato de disidencia minoritaria, al magisterio democrático. Proporcionalidad, Comité de Acción Política dando cabida a todos.

3.    Tenía que adaptar la estructura sindical para la descentralización educativa e instituir el Congreso Nacional educativo como espacio para avalar las políticas educativas neoliberales.

Lo que Elba Esther Gordillo hace en 1992, no es una transformación democrática del estatuto, es una adecuación a tres necesidades: ajustarse a los cambios que el presidente Salinas estaba impulsando en educación, particularmente a la descentralización; eliminar el sustento estatutario de“vanguardia revolucionaria” e institucionalizar la disidencia magisterial abriendo espacios limitados para que se incorpore a la estructura sindical.

Así el nuevo estatuto, adecuó la estructura del SNTE a los cambios que imponía la descentralización educativa: 1) Dió capacidad a las secciones de negociar con los gobiernos estatales pero bajo la supervisión del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE. 2) Institucionalizaron los Congresos Nacionales Educativos para poder opinar sobre los cambios en educación, que en los 90s se convirtió en un terreno de disputa.

También hubo modificaciones para eliminar el lastre de Vanguardia Revolucionaria de la legalidad del Sindicato y afinar los rasgos más caciquiles y autoritarios de la norma sindical: 1) Eliminaron de la declaración de principios las referencias al“movimiento 22 de septiembre“ 2) Eliminaron la afiliación obligatoria al PRI, dejando la libertad de militancia partidaria de los miembros del sindicato y 3 ) Eliminaron la posibilidad de que un representante con cargo sindical fuese al mismo tiempo diputado, senador, o presidente municipal.

Institucionalizaron la incorporación de la disidencia como minoría, incorporando la representación proporcional en los comités ejecutivos seccionales y nacional y abriendo un espacio político en la estructura sindical para que todas las corrientes políticas del SNTE se pongan de acuerdo, esa instancia es la Comisión Política.

La Reforma estatutaria, no tocó en absoluto las fuentes fundamentales de la antidemocracia en el SNTE: mantuvo la concentración de poder en la Secretaría General. El manejo discrecional de las cuotas y sólo por el CEN. No hay autonomía seccional, se mantienen los rígidos mecanismos de control de las elecciones, la presidencia de las asambleas, la publicación de las convocatorias, la definición del lugar de realización de los congresos, instalarlos o no, etc.

Se mantiene la dominación vertical en el SNTE, el CEN se puede imponer contra la mayoría, pues tiene la facultad para suspender o invalidar los acuerdos de las asambleas. Así como ha sucedido en no pocas ocasiones, el Comité Ejecutivo Seccional que resulte electo en una asamblea puede ser desconocido en cualquier momento por el CEN, quien nombra una Comisión Ejecutiva para reemplazarlo. Esa comisión ejecutiva puede estar conformada por gente que no pertenezca a la sección.

Las demandas propias de la sección, la decisión de irse a la huelga y el manejo de las cuotas sindicales no quedan en manos de los trabajadores de la educación de la misma, sino en las del CEN.

Incluso hay retrocesos en algunas definiciones estratégicas que los estatutos vigentes hasta 1992 contenían en la declaración de principios. Las más significativas son las siguientes: Se eliminó la posición sindical de apoyar el acceso libre de los mexicanos a educación desde el nivel básico hasta el superior.

En la declaración de principios vigente hasta 1992, el numeral decimocuarto señalaba:“El Sindicato Nacional e Trabajadores de la Educación, afirma: es derecho fundamental del pueblo mexicano, entre otros de igual naturaleza, su acceso libre y gratuito a todos los ciclos y grados de la educación nacional: preprimaria, primaria, media y superior, ya sea ésta del tipo universitario, normal o politécnico; apoya: el impulso constante y creciente a la educación en las áreas rurales del país; la resolución definitiva del problema del analfabetismo: la ampliación del sistema de internados y becas; y la promoción intensiva de la enseñanza bilingüe entre los grupos autóctonos de la República para acelerar su incorporación al progreso de México”. (p.10)

Esto era muy importante eliminarlo, pues cuestionaría la modificación al artículo Tercero Constitucional que se hizo en 1993, restringiendo la responsabilidad estatal de dar educación pública, sólo hasta el nivel de secundaria.

También se eliminó el numeral décimo segundo en el que se pronunciaba el sindicato por la plena vigencia del artículo 27 Constitucional y apoyaba decididamente la política de nacionalizaciones de todos los recursos y servicios que ameriten quedar sometidos a dicho régimen”. (P 9) ¿Para que mantener este principio, si lo moderno era la privatización de todo lo público?”[2]

¿Por qué una reforma estatutaria en enero del 2004?

La nueva reforma al estatuto, que se propone el grupo dominante en el SNTE, obedece a dos razones:

1)    La necesidad que tiene el grupo de Elba Esther Gordillo de garantizar una adecuación del Sindicato a los requerimientos de dos procesos de privatización en curso, el de la educación y el de las pensiones de los trabajadores al Servicio del Estado, para así cumplir con los compromisos que como grupo político han establecido con los neoliberales del PRI y del PAN para avanzar en esa dirección.

2)    La necesidad de reforzar el control en el sindicato y desarticular el movimiento magisterial, particularmente el agrupado en la CNTE, como condición para que puedan avanzar sin obstáculos los dos procesos de privatización.

Participar en el pastel neoliberal, bien vale un sindicato

Durante el gobierno del presidente Fox, el CEN del SNTE, bajo la dirección caciquil de Elba Esther Gordillo, ha sufrido un profundo cambio: “Comienza a estructurarse un nuevo corporativismo privatizado y de derecha en la educación. El SNTE que durante décadas sirvió como uno de los más importantes pilares del Estado Mexicano y de su proyecto nacionalista de educación pública y laica, ahora ha dado un viraje radical y establece una alianza con los sectores de derecha y privados que comienzan a tomar a su cargo la educación mexicana. Como antes ocurría con el PRI y el Estado, ahora las estructuras y numerosos contingentes del SNTE se intenta que asuman el papel de las bases sociales para las tareas de esa nueva conducción“.[3]

La firma del compromiso Social para la Calidad Educativa, junto con empresarios, la iglesia y las asociaciones de derecha de padres de Familia; la elaboración de las guías de padres usando los recursos sindicales, junto con Martha Sahún de Fox y Televisa y la reunión de“Padres y Maestros” en el auditorio nacional auspiciado por la ultra reaccionaria Unión de Padres de Familia y la fundación Vamos México, son muestra clara de este cambio radical.

El apoyo a las escuelas de calidad, la renuncia a derechos laborales como la asignación de plazas de nueva creación a los egresados de las normales públicas (ahora será por concurso de oposición), el aval y promoción de los programas productivistas como Carrera Magisterial, son elementos que se han impuesto, y ahora, con la reforma estatutaria, el CEN del SNTE pretende darles legalidad y legitimidad.

Ejes de la reforma estatutaria charra apara adecuarse a la privatización de la educación y de las pensiones.

En los documentos de trabajo distribuidos previamente al Congreso, al tratar el tema 9 “Medios de Acción del Sindicato”, nos enteramos que entre otras acciones, se pretende estatuir la realización periódica del Encuentro nacional educativo Padres-Maestros; e impulsar el compromiso Social para elevar la calidad educativa, “para su concreción”.

Respecto a la privatización de las pensiones. El grupo de Elba Esther Gordillo dirige el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los trabajadores del Estado (ISSSTE), González Roaro, su director, pugna por la individualización de las pensiones, la eliminación de las pensiones por años de servicio y la ampliación de la edad para la jubilación.

En las modificaciones estatutarias, en el tema del patrimonio Sindical, se propone un programa llamado“Fondo Solidario de los trabajadores de la educación” (Sistema de capitalización con cuentas individuales como vía para estimular la pertenencia al SNTE por la vía de la afiliación personal y voluntaria).“De su administración eficiente– nos dicen- deberán generarse un plan de servicios que contemple entre otros: Seguros: de desempleo, contingencia, vida, retiro, médico.

Pensión vitalicia (que resultaría de la disposición de su fondo personal al momento de su retiro o de la conversión con esos recursos de una pensión con ese carácter”.Una Afore del SNTE, puede ser un buen negocio si se privatizan las pensiones.

La adaptación de la estructura sindical a los cambios que ha impuesto la descentralización, también está considerada en el documento de trabajo. Aunque sin especificar, nos dicen que“sin que haya una propuesta acabada se sugiere una modificación a la estructura de los Comité Ejecutivos Nacional y seccionales que responda a la necesidad del federalismo educativo, diversidad laboral, así como a las circunstancias de cada entidad federativa”. ¿Es posible que piensen en una forma más gremial de organización? ¿Trabajadores administrativos, separados de los Técnicos y manuales?, y por niveles.

Mayor control, verticalidad y antidemocracia.

Respecto a la segunda razón para los cambios, usando un discurso de modernización y de democratización, el grupo de Elba Esther pretende imponer una estructura más vertical, reforzar la centralización de la toma de decisiones en el Comité Ejecutivo, ampliar el período de la gestión, retroceder en permitir que un miembro del CEN pueda ocupar cargos de representación popular al mismo tiempo que es miembro del CEN, justificar la discrecionalidad en el método para la elección de dirigentes ( por Congreso o por votación universal, directa y secreta en urnas de acuerdo a lo que les convenga), profundizar el manejo discrecional y clientelar en la distribución de las cuotas sindicales.

Cuando en el documento de trabajo de los charros del Nacional, aborda el inciso 5 cuyo tema es la“profundización de la Democracia”, inicia resaltando la conveniencia de agregar el“ voto universal, directo y secreto” para la elección de dirigentes, sin embargo más adelante se aclara que esta forma de elección no será adoptada ya y para todas las instancias de gobierno, sino“será una medida gradual y cuidadosamente asumida para circunstancias específicas en una primera instancia” O sea cuando les convenga a ellos garantizándoles el control. Y agregan:“La determinación de aplicar el voto Universal directo y secreto a nivel Seccional o Nacional, deben ser facultades que les correspondan al Congreso Nacional y al Consejo Nacional a propuesta de algún órgano de Gobierno Nacional o a petición de parte, tomando en consideración circunstancias específicas de la Sección Sindical que se trate”. Con esto no sólo concentran más poder en el Nacional, sino que institucionalizan la discrecionalidad.

Respecto a la revocación de mandato, tratándose de un Comité ejecutivo Nacional, mantiene en manos de un Congreso Nacional o Consejo Nacional la decisión, tratándose de un comité ejecutivo Seccional, lo presentarán a un pleno o Congreso Seccional, pero ¡después de la previa autorización del CEN y del Comité Nacional de Vigilancia, avalada por el Congreso o Consejo Nacional!. O sea que de nuevo si la mayoría de una sección no quiere a un Comité Seccional, aunque un Congreso Seccional decida destituirlo, mantiene la decisión en el CEN y los órganos Nacionales.

Y un dato que prueba hasta donde llega la verticalidad de la toma de decisiones en el SNTE, es la siguiente: si se trata de integrantes del Comité delegacional, o representante del Centro de Trabajo, la revocación de mandato, también requiere de la autorización del comité ejecutivo Nacional y el Comité Nacional de Vigilancia, el Comité Ejecutivo Seccional lo someterá a consideración de la Delegación o el centro de trabajo.

Esta es una “democracia a la charra” Tienes derecho a quitar a tus dirigentes sólo si yo estoy de acuerdo.

Proponen dos instrumentos nuevos para la vida del SNTE, estos son el referéndum y el plebiscito. Y ambos de nueva cuenta se subordinan a los órganos de dirección nacional, en este caso Congreso Nacional y Consejo Nacional.“La procedencia, tiempos y mecanismos de su realización…”

Respecto a los principios de mayoría , de representación proporcional y participación de minorías, lo primero que tenemos que señalar es que aunque fue una de las principales modificaciones al estatuto en 1992, y pretendía dar el trato de disidencia minoritaria al movimiento magisterial, en once años ha sido prácticamente letra muerta, pues el charrismo sindical nunca ha respetado su propia legalidad estatutaria.

Lo novedoso es que la planilla ganadora ya no será la que obtenga el 51% o más de la votación, sino la que obtenga mayoría pudiendo ser menor el porcentaje, para el reconocimiento de minoría una planilla debe contar con al menos el 15% de los votos. No se especifica cómo se distribuirán los puestos, tal parece que quedan amarrados al reparto vigente.“Los espacios a los que tenga derecho (la primera minoría) se definirán en función de cómo queden las estructuras sindicales en sus diversos niveles”.

En el reparto de las cuotas sindicales, empeora la situación, ya que ahora será el CEN del SNTE el que entregará las participaciones hasta el centro de trabajo, dejándole un excelente instrumento para reforzar el clientelismo político.

Es claro que una reforma estatutaria que garantizara la autonomía seccional, debería dejar en manos de las bases magisteriales la toma de decisiones respecto a la elección, la revocación de mandato y las políticas generales de la organización sindical; además debería imponer un reparto de las cuotas sindicales concentradas en las secciones para de ahí distribuirlas a nivel delegacional y al CEN.[4]

Además debería contener en su declaración de principios y en la norma estatutaria definiciones clasistas sobre la solidaridad, el compromiso con el derecho social a la educación y la determinación del sindicato de defender el carácter laico, público y gratuito de la educación desde preescolar hasta educación superior.

Pero también es claro que esa reforma es imposible en el SNTE.

Revisar la estrategia de democratización del SNTE.

Después de 24 años de lucha magisterial por democratizar el SNTE, es hora de revisar la estrategia seguida, ya que una y otra vez el charrismo sindical impone nuevos controles, manipula la norma a su antojo y además no la cumple y la viola. No es un problema de fuerza política, ni de legitimidad, por lo que el movimiento magisterial no ha podido democratizar al sindicato en su conjunto. Es la estructura corporativa del SNTE, la práctica de los charros, el apoyo gubernamental que han tenido.

Pero después de casi un cuarto de siglo de estar peleando por hacer valer el derecho elemental a nombrar a sus representantes, a definir su política laboral, social, educativa, la pregunta es si el magisterio democrático debe seguir pugnando por democratizar el SNTE o es necesario formar otro sindicato. Hace 24 años sólo se admitía un sindicato por dependencia o Secretaría, pero ahora hay jurisprudencia establecida y en algunas secretarías existen dos sindicatos.

Al menos deberíamos darnos un espacio para discutir este punto.

28 de enero de 2004.


[1]   Profesora de la Facultad de Economía de la UNAM, integrante de la coordinación colegiada de la Sección Mexicana de la Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública.
[2]   Las ideas sobre la reforma estatutaria de 1992, fueron desarrolladas y publicadas en otro trabajo, véase Ma. de la Luz Arriaga. IMPACTO POLÍTICO DE LAS LUCHAS MAGISTERIALES EN MÉXICO 81979-2000), Tesis de Maestría en Ciencia Política, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, México nov. 2002.
[3]   Hugo Abortes. “Educación: la paradoja del 2003”, en Revista Coalición, año 4, abril 2003.
[4]   En 1981 circuló una propuesta del magisterio democrático en la sección 19 de Morelos, en la que se asignaba una distribución de las cuotas sindicales en una proporción de 50% a las secciones, 30% a las delegaciones, 10% al Comité Ejecutivo Nacional y10% para programas específicos.